Dispositivo sincronización temprana para sonido e imagen — cintas perforadas acoplaban proyector y reproducción de audio.
La sincronización de sonido e imagen fue un problema mecánico en los primeros años del cine sonoro. El Parlograph lo resolvió mediante un sistema de acoplamiento controlado por cinta perforada: el proyector de cine y el sistema de reproducción de sonido estaban acoplados físicamente, no electrónicamente, sino mecánicamente a través de engranajes y trancas electromagnéticas. Donde hoy funcionan sistemas controlados por código de tiempo, los agujeros en la cinta de papel mantenían sincronizada la rotación de dos máquinas independientes.
El sistema funcionaba así: el Parlograph leía la cinta perforada durante la proyección. Si el sonido y la imagen se desfasaban —algo que ocurría constantemente en las transmisiones mecánicas—, un dispositivo de frenado corregía el avance del proyector. Para los ingenieros de sonido, esto significaba que la cinta perforada debía prepararse e insertarse con precisión. Una cinta rota interrumpía la producción. No existía la resincronización por software; la sesión se interrumpía y se reprogramaba.
El Parlograph fue una tecnología de transición de los años 30 y principios de los 40. Más tarde, fue reemplazado por sistemas de sincronización electrónicos basados en tonos de control, más fiables y con menor mantenimiento. El Parlograph demuestra cómo los profesionales del cine sonoro emplearon la ingeniería mecánica para resolver un problema de sincronización que hoy resuelven los algoritmos. El esfuerzo para sincronizar físicamente dos máquinas giratorias era considerable; el Parlograph lo manejaba.