Sistema francés de sonido en disco de los 1920s — sincronización fonógrafo y película, como Vitaphone.
El Paréophone fue un proceso sonoro de principios de la década de 1920 basado en el principio del disco: un disco de laca grabado por separado se reproducía en sincronía con el material cinematográfico, controlado por un acoplamiento mecánico entre el proyector y el tocadiscos. El sonido no provenía de la película en sí, sino de esta fuente externa, comparable al proceso estadounidense Vitaphone de la misma época.
En la práctica, esto significaba para los gerentes de cine y los proyectistas: se requería equipo especial, manejo preciso y disciplina absoluta en la sincronización. Diferencias mínimas de temperatura, un ligero desgaste en correas o engranajes provocaban errores de sincronización labial. El cambio de disco para películas más largas era logísticamente laborioso. Las reparaciones y las piezas de repuesto requerían especialistas. Para los cines más pequeños, la adquisición era prohibitivamente cara, mientras que el cine mudo seguía necesitando solo un pianista o una orquesta.
El Paréophone no fracasó por la calidad del sonido, sino por su inflexibilidad y las realidades económicas del mercado cinematográfico europeo. Mientras en América los grandes estudios (Warner Bros. con Vitaphone, MGM con Movietone) invertían masivos recursos financieros y de distribución, a los fabricantes franceses les faltaba este poder de mercado. El proceso de sonido óptico —primero Movietone, luego la banda sonora óptica completamente integrada— se impuso porque era más robusto, requería menos mantenimiento y era más manejable para los distribuidores. El Paréophone desapareció de los cines después de pocos años.