Audio y cámara graban por separado con sincronización de timecode — estándar de producción. El técnico de sonido controla la calidad, no el operador.
En el set, separamos deliberadamente el sonido y la imagen, esa es la realidad de la producción profesional. La cámara graba video, el técnico de sonido opera un dispositivo de audio independiente (generalmente un Zoom F8n, Sound Devices MixPre o similar), ambos se sincronizan mediante código de tiempo. Suena técnico, pero es una forma de trabajar liberadora: el técnico de sonido tiene control total sobre la colocación del micrófono, la estructura de ganancia, la monitorización, independientemente de lo que haga la cámara. La cámara no tiene que preocuparse por la calidad, solo por el disparador de código de tiempo.
En la práctica, funciona así: colocamos una fuente de código de tiempo en el lugar de rodaje, generalmente una sincronización inalámbrica entre la cámara y el grabador, y ponemos ambos en marcha sincronizados con la claqueta. El técnico de sonido escucha permanentemente con auriculares, ajusta el nivel según el escenario (los rodajes exteriores requieren niveles diferentes a los de interiores cerrados) y anota los problemas: ruido de viento en la toma 3, ruido de avión en la toma 5. Mientras la cámara guarda en formato sin comprimir o en el códec XYZ, el grabador puede trabajar con mayor resolución (24 bits, 48 kHz), esa es la ventaja. En la edición, el editor sincronizará posteriormente ambos archivos a través del código de tiempo común, a menudo incluso automáticamente mediante un plugin.
La alternativa, grabar el sonido directamente en la cámara, conduce a compromisos: el camarógrafo teme la sobremodulación, el técnico de sonido está demasiado lejos, las consultas sobre el nivel tardan minutos. Con el sistema doble, estos conflictos no surgen. El técnico de sonido es el amo de su medio, al igual que el gaffer de la luz. Ese es también el punto psicológico: el sonido no es material adicional que se graba de pasada. El sonido es el plato principal.
Sin embargo, hay inconvenientes, especialmente en tomas con gimbal o Steadicam, donde el técnico de sonido debe seguir al objetivo sin invadir el encuadre. Las conexiones inalámbricas pueden tener interrupciones en entornos urbanos. Y en la edición, la sincronización consume tiempo (si la sincronización por código de tiempo falla, hay que corregirla manualmente). Para formatos largos, series, cine: indispensable. Para documentales rápidos o grabaciones "run and gun" a veces se trata de forma descuidada, y con razón.