Venta de derechos de distribución antes o durante la producción a compradores internacionales. Financia la película pero ata las manos creativas.
Las preventas son el instrumento de financiación clásico para producciones de presupuesto medio a grande, y al mismo tiempo el punto donde la creatividad se encuentra con la realidad del mercado. Vendes los derechos de distribución de territorios individuales (Francia, Alemania, Escandinavia, etc.) a distribuidores locales, recibes dinero y con él financias la producción. Suena elegante, pero solo lo es si conoces las reglas del juego.
En la práctica funciona así: el productor o una compañía de avales presenta un dossier, un tratamiento o, si hay suerte, ya un guion a agentes de ventas o fondos cinematográficos. Estos calculan cuánto vale la película en su mercado. Un distribuidor alemán podría pagar 200.000 euros de preventa por un drama con actores desconocidos. Escandinavia otros 150.000. Italia 100.000. Si sumas todos los territorios, de repente cubres el 60-80 por ciento del presupuesto. Las grandes producciones a veces funcionan completamente a través de preventas, especialmente en coproducciones europeas, donde cada socio financia su país de origen.
El inconveniente: quien paga, mira más de cerca. Un distribuidor francés que invierte 500.000 euros en la película quiere saber cómo será recibida la historia, qué actores hay, si la trama funciona para su público. Esto puede significar que no tienes total libertad artística; algunos distribuidores tienen peticiones sobre el reparto, la duración o la tonalidad. Una venta a un gran servicio de streaming en el Reino Unido puede incluso traer requisitos concretos sobre el público objetivo.
Consejo práctico: Las preventas funcionan mejor con un director establecido, actores conocidos o un género que se venda bien estadísticamente (thriller, romance, acción). Los documentales son más difíciles de vender porque los márgenes son menores. También debes hablar pronto con tu agente de ventas sobre la venta; este te representa internacionalmente y recibe una comisión del 10-20 por ciento. Necesita material, posicionamiento y un argumento realista. Paralelamente, acudes a fondos cinematográficos y cadenas de televisión, que gustan de cofinanciar; esto también es una forma de preventa, solo que con otras condiciones.
En el montaje y la postproducción, debes entregar lo que prometiste. Los retrasos cuestan dinero real o confianza para la próxima producción.