Corte en la parte superior de la cabeza, no en la barbilla. Medida de ahorro clásica, pocas veces hoy, pero cortes rápidos lo evocan.
Ab-Blende
El corte en la parte superior de la cabeza —no en la barbilla, sino bastante más arriba, a menudo justo encima de la frente o en la línea del cabello— fue durante mucho tiempo una decisión puramente económica. El material de película era caro. Cada fotograma contaba. Quien tenía que acortar una escena, simplemente cortaba por arriba en lugar de retocar por abajo. Esto ahorraba celuloide y tiempo en la sala de montaje. En secuencias largas con varias tomas, esto se sumaba. Hoy en día, ningún montador piensa ya en estas categorías —el material digital no cuesta prácticamente nada— pero la estética ha permanecido y se utiliza conscientemente como recurso estilístico.
En el set apenas lo notas, pero en el montaje se vuelve interesante: una secuencia de corte dura y rápida, en la que las cabezas están cortadas por arriba, resulta agresiva, fragmentada, casi documental. Especialmente en secuencias de acción o entrevistas bajo presión, esto crea una tensión que el clásico y generoso espacio para la cabeza no tiene. El espectador se siente más cerca, menos cómodo. Algunos montadores lo utilizan conscientemente para escenas de thriller psicológico o combinaciones de cortes rápidos, donde la estrechez espacial refuerza la estrechez mental.
Práctico en el montaje: Trabajas con las tomas que tienes. Si la cámara estaba demasiado cerca o demasiado alta, a veces no te queda más remedio que cortar por arriba; entonces haces de la necesidad virtud. Por otro lado: si quieres trabajar conscientemente hacia este aspecto, necesitas un plan ya en el lugar de rodaje. El director de fotografía debe saber que el espacio para la cabeza por arriba es menos crítico que por abajo. Esto cambia el encuadre sutilmente.
Relacionado con este término está la cuestión general de la dramaturgia del espacio para la cabeza: ¿cuánto espacio por encima de la cabeza necesitas para expresar poder o sumisión? Un corte por arriba también puede ser una violación consciente de esta regla. Los cortes rápidos y duros con cabezas cortadas resultan agitados; un espacio generoso para la cabeza resulta contemplativo o poderoso. Ambos tienen su lugar. Lo que antes era una medida de ahorro, hoy es una elección estética real.