Fotogramas que marcan inicio y fin de movimiento — software interpola entre ellos. Base de animación y motion graphics.
Te sientas en la sala de edición o en la terminal de animación y necesitas un movimiento hacia el siguiente plano — ya sea un travelling de cámara, un cambio de posición de un gráfico o un corte de objeto en el espacio 3D. No defines cada fotograma individualmente. En su lugar, marcas dos o más puntos críticos: el inicio del movimiento y el destino. El software interpola todo lo que hay en medio. Estos puntos críticos se llaman fotogramas clave — las imágenes clave que definen tu intención.
En la edición práctica y en motion graphics, el keyframing funciona así: posicionas un elemento en el fotograma 0 arriba a la izquierda, estableces un fotograma clave. Luego saltas al fotograma 120 y colocas el mismo elemento abajo a la derecha — nuevo fotograma clave. El software ahora calcula los 119 fotogramas intermedios y mueve tu elemento suavemente de A a B. Esto te ahorra cientos de pasos manuales y permite movimientos precisos y reproducibles. El ritmo del movimiento en sí — ya sea lineal, acelerado, elástico — lo controla tu easing, es decir, la curva de interpolación entre los fotogramas clave.
Los fotogramas clave no son solo para la posición. Puedes hacer keyframing de la opacidad, rotación, escala, valores de color, parámetros de efectos — todo lo que deba cambiar con el tiempo. En el flujo de trabajo de VFX, también usas keyframing para datos de tracking o animación de cámara. En el set, en la edición o en la sala de etalonaje, trabajarás constantemente con fotogramas clave: en una simple disolvencia, en corrección de color a lo largo de varios planos, en diseño de sonido, donde animas parámetros de audio individuales. Especialmente en composición, el keyframing se convierte en el ADN de todo el trabajo — cada cambio visual que no es estático, se realiza a través de fotogramas clave.
La clave para un trabajo eficiente: establece tus fotogramas clave conscientemente en los puntos narrativamente importantes. No demasiados — eso genera movimientos incontrolados. No muy pocos — entonces pierdes el control sobre el desarrollo temporal. Y: planifica tus fotogramas clave de antemano. Si necesitas una animación de 5 segundos, sabes cuántos fotogramas son. Entonces posicionas tus fotogramas clave estratégicamente. Esto no es experimental — es planificación.