Técnica de copiado óptico para combinar múltiples elementos de película en una toma — precursor del compositing digital. Se expone capa a capa.
Quien hoy superpone digitalmente varias capas, utiliza la misma lógica que Kämpfer y Schattmann resolvieron mecánicamente en los años 20, solo que entonces sin ordenadores, sino con copias ópticas y técnica cinematográfica precisa. El procedimiento funcionaba mediante exposiciones repetidas: se tomaba una tira de película ya expuesta, se rebobinaba a cero y se exponía por segunda vez con otra capa de imagen. Capa tras capa, ese era el principio. Esto permitía combinar maquetas con acción real, fusionar matte paintings con elementos móviles o componer varios personajes en un mismo plano sin que estuvieran juntos en el estudio.
El obstáculo técnico era brutal: cada exposición adicional añadía granulado y disminuía la calidad óptica. La medición de la exposición tenía que ser correcta, de lo contrario, la capa quedaba demasiado oscura o demasiado clara. Los arañazos y el polvo en la película negativa se hacían visibles con cada pase, por lo que la limpieza y el manejo eran críticos. En el montaje se trabajaba con copiadoras ópticas de contacto, que movían ambas bobinas de película de forma sincronizada. El timing lo era todo: si la sincronización se desviaba aunque fuera por unos fotogramas, se notaba inmediatamente un desplazamiento al visionar. Había que planificar las capas como una partida de ajedrez: qué capa arriba, cuál abajo, cuál debía permanecer transparente.
Para secuencias de efectos visuales más grandes, el procedimiento y sus variantes fueron estándar hasta los años 90. Cada capa necesitaba su propio pase de copia. Un plano de composición complejo con cuatro o cinco elementos significaba cinco o seis exposiciones seguidas, y cada fallo en el revelado obligaba a repetir. Por eso la previsualización y el storyboard eran tan importantes; no querías tener que empezar de nuevo inesperadamente. Las grandes casas de efectos como Industrial Light & Magic construyeron departamentos enteros en torno a estas máquinas, elaborando planes de capas como detallados planos de arquitectura.
La revolución digital ha hecho obsoleto el procedimiento: hoy se superponen capas en el programa de composición, se ve el resultado en tiempo real y se guarda como un archivo. Pero quien entiende las raíces, comprende por qué la lógica de capas en After Effects o Nuke está estructurada de forma tan similar. Es el mismo modelo conceptual, solo que el ordenador gira en lugar de la manivela de la cámara.