Resolver problemas de rodaje en postproducción o color grading — no ahora. Práctico a veces, hábito peligroso siempre.
En el set notas un borde de sombra, la iluminación no es perfecta o un movimiento podría ser más nítido, y rápidamente se dice: «Lo arreglamos en postproducción». Esto no es solo una excusa, sino la realidad de una producción cinematográfica moderna. Los intermediarios digitales, la corrección de color y la edición NLE permiten hoy cosas que eran impensables hace quince años. Pero aquí radica la trampa: la frase se convierte en un hábito, en una comodidad, y al final te encuentras en la sala de edición dándote cuenta de que te esperan cuatro semanas de rotoscopia y keyframing, cuando podrías haber ahorrado segundos en el set.
La práctica es matizada. Las correcciones técnicas pertenecen a la postproducción: un balance de blancos que no encajó al cambiar entre luz artificial y luz diurna, una ligera estabilización de una toma con cámara en mano, la eliminación de un monitor reflejado en el fondo. Aquí el esfuerzo vale la pena porque es mínimo y la calidad aumenta. La situación es diferente si te convences de que una actuación defectuosa, un extra de mala calidad o una elección de motivo incorrecta se pueden "arreglar de alguna manera" más tarde. Eso es autoengaño. Un actor que se equivoca en su línea no mejora con la corrección de color. Un extra que mira a cámara no desaparece por desenfoque.
En el set decides sobre la calidad de imagen, la óptica, la iluminación, la actuación: esas son tus únicas oportunidades. En edición, optimizas lo que tienes. Un buen director de fotografía y un diseñador de producción experimentado saben: cada euro que inviertes en la preparación y el trabajo en el set, te lo ahorras triplicado en postproducción. Por el contrario, un rodaje fallido puede convertirse en un pozo sin fondo en la postproducción. El productor no te preguntará cómo justificas la corrección, solo verá el tiempo y los costos que se disparan.
La consigna es, por lo tanto: utiliza las posibilidades de postproducción para lo que están destinadas: pulido, corrección, diseño. Pero no te fíes de ello como estrategia. Antes de comenzar a rodar, necesitas un plan, en el set necesitas concentración y en la postproducción necesitas tiempo para sacar lo mejor del material, no para salvarlo.