Puntos marcados en dos imágenes que representan la misma ubicación espacial — esenciales para tracking en VFX. Mínimo cuatro puntos por toma.
Dos imágenes, la misma posición espacial — solo que tienes que encontrarla de nuevo en cada fotograma. Los puntos de correspondencia son las herramientas con las que el software de seguimiento y los algoritmos de coincidencia de movimiento (motion matching) entienden cómo se mueve una cámara o cómo un objeto 3D cambia su posición. Marcas un punto característico en el fotograma 1 (una esquina, un rasguño, una imperfección en una superficie) y el mismo punto en el fotograma 2 — el software calcula entonces el movimiento a partir del desplazamiento entre estas posiciones.
En el set, necesitas al menos cuatro puntos de correspondencia por plano para permitir una reconstrucción 3D estable. ¿Por qué cuatro? Tres puntos solo definen un plano, el cuarto te da profundidad. Cuantos más puntos tengas — cinco, seis o más — más robusto será el seguimiento. La mejor estrategia es elegir puntos que estén distribuidos por todo el espacio de la imagen: arriba a la izquierda, arriba a la derecha, abajo a la izquierda, abajo a la derecha. Evita colocarlos en línea recta, de lo contrario, el software perderá la referencia espacial.
En la práctica, colocas estos puntos manualmente — con rotuladores en objetos, con puntos pegados en la escena, o directamente en la interfaz del software de seguimiento — o dejas que el software los detecte automáticamente. El proceso automático funciona bien con alto contraste y características estables (bordes nítidos, texturas). En paredes lisas o agua en movimiento, se vuelve crítico — entonces tienes que ayudar manualmente. Algunos directores de fotografía pegan marcadores de seguimiento reflectantes (llamados bolas de seguimiento o tracking balls) en la imagen para facilitar la tarea del algoritmo.
Un error común: elegir puntos de correspondencia que cambian durante el plano — una superficie de agua, una tela que ondea, un actor. Los puntos estables, inmóviles o que se mueven de forma predecible son el estándar de oro. En la coincidencia de movimiento para el seguimiento de cámara, el software trabaja iterativamente — comienza con tus puntos manuales y refina la posición automáticamente a lo largo de varios fotogramas. Por eso la colocación inicial es tan crucial: puntos de correspondencia iniciales incorrectos conducen a deriva y a un seguimiento inestable.