Máscara negra o gris fija en pantalla — bloquea área no deseada o superpone elementos. Técnica cinemascope clásica sin seguimiento de movimiento.
Necesitas una zona de la imagen que permanezca permanentemente negra, independientemente de si la cámara se mueve o la acción detrás se vuelve frenética. Precisamente para eso entró en juego la máscara estática, mucho antes de que las máscaras digitales se hicieran cargo del trabajo. Es una máscara física o fotográfica, negra o gris, que se sitúa en una posición fija en el sistema óptico y bloquea una parte del encuadre durante toda la toma, o más tarde durante la composición.
La aplicación clásica: la proyección Cinemascope. Dado que la película Scope de 2,39:1 no llena la altura completa de un sensor estándar 4K, los directores de fotografía utilizan máscaras arriba y abajo: franjas negras inmóviles que acentúan el marco natural y aseguran la relación de aspecto. Esto funciona directamente en el set, montando una caja mate con las máscaras correspondientes delante del objetivo, o posteriormente en el escaneo/composición. A diferencia de la máscara dinámica, que se adapta al movimiento de la cámara, la estática permanece absolutamente fija: siempre recorta los mismos píxeles.
En la composición óptica —el procedimiento clásico antes de que los VFX digitales se hicieran cotidianos— la máscara estática era indispensable. Se solicitan dos o más negativos uno tras otro a través de la cámara de composición, cada vez con una máscara diferente, para combinar distintas capas de imagen. Un paisaje abajo, una figura arriba, ambas nítidas y posicionadas con exactitud: la máscara mantiene cada capa en su lugar. Sin ella, los bordes se desdibujarían o se superpondrían de forma no deseada.
Hoy en día, las máscaras estáticas se utilizan principalmente por razones estilísticas: para forzar deliberadamente una película a una estrecha relación Cinemascope, o para citar el aspecto de proyectos clásicos. En la postproducción digital, se crea con una simple forma negra que se superpone a todos los fotogramas. Es precisa a nivel de píxel, atemporal y no consume tiempo de procesamiento. Algunos directores de fotografía también la utilizan para ocultar bordes de imagen molestos: sombras no planificadas, reflejos o elementos de construcción que se deslizaron en la imagen. En ese caso, la máscara estática es tu salvavidas más rápido, en lugar de tener que retocar cientos de fotogramas.