Copia de película sin pista sonora — solo imagen con marcas de sincronización. Se usa como copia de trabajo durante la postproducción.
En el set o en el flujo de trabajo de postproducción, te encontrarás con la copia muda (o copia muda de imagen) siempre que necesites trabajar con material de montaje en bruto sin tener la pista de sonido final disponible. Es una copia puramente de imagen: la película avanza, pero ninguna pista de audio ha sido expuesta o sincronizada. En su lugar, solo encontrarás marcas de referencia técnicas en el borde del material: líneas de contorno, información de código de tiempo y, posiblemente, puntos de sincronización visuales. La denominación es engañosa en el sentido de que "lisse" (liso) aquí no se refiere a la superficie, sino a la ausencia de información acústica.
En la práctica, utilizarás la copia muda principalmente en tres escenarios: primero, en el montaje en bruto, cuando el editor trabaja con la imagen y aún no necesita saber cómo encajará la música o el diálogo más tarde. Segundo, en trabajos de VFX: el supervisor de efectos visuales necesita material de imagen limpio sin artefactos de sonido para realizar la composición y la corrección de color sin precedentes. Tercero, como copia de trabajo para diferentes departamentos: el colorista, el diseñador de títulos, incluso el director pueden trabajar en paralelo en la misma versión de imagen sin "ensuciarse" mutuamente las pistas de sonido. Esto ahorra tiempo y evita el caos de confusiones cuando ocho personas manipulan una versión al mismo tiempo.
Técnicamente, con una copia muda necesitas sincronización externa: sin puntos de referencia acústicos, te guías por el código de tiempo y los marcadores visuales. En el flujo de trabajo moderno de DCP, la copia muda se ha vuelto menos común, ya que editas todo de forma no lineal y solo fusionas imagen y sonido en la mezcla final. Pero en formatos de película más antiguos o con intermediarios físicos, todavía se trabaja con ella hoy en día. La ventaja decisiva: puedes procesar varias versiones de montaje en procesos paralelos: el diseñador de sonido trabaja en su versión, mientras que el editor desmonta y vuelve a montar su propia copia muda.
Un consejo práctico de la práctica de edición: etiqueta cada copia muda claramente con el ID del proyecto, la versión y la fecha. Un material sin una identificación clara provoca confusiones. Y: guarda también una EDL (Lista de Decisiones de Edición) con cada copia muda, de modo que puedas volver a la decisión de edición original en cualquier momento si el nivel de sonido se reelabora más tarde.