La fase de producción donde la cámara rueda y se graban escenas — del primer al último take en plató.
Cuando la producción entra en fase de rodaje, comienza la etapa en la que todo lo plasmado en papel se convierte finalmente en realidad ante la cámara. El rodaje no es simplemente grabar escenas, es la síntesis de planificación, improvisación y resolución de problemas bajo presión. En el set se decide si la preproducción ha funcionado o si hay que improvisar. La cámara graba, el sonido registra, y cada toma cuesta tiempo y dinero. Esto marca la mentalidad.
En la práctica, rodar significa: el director o la directora marca la pauta, el DoP (Director de Fotografía) se encarga de la luz y la cámara, y los actores actúan. Entre medias ocurre el verdadero oficio: cambios de foco, ajustes de luz entre tomas, posicionamiento del micrófono boom. Un día de rodaje estándar dura 10-12 horas, y en producciones grandes con requisitos de VFX o acrobacias complejas, considerablemente más. Se planifica por unidades de escena (setups), no por minutos. Un setup puede requerir cinco tomas o cincuenta. Los planes de rodaje son necesarios, pero también se sabe que se desmoronan en cuanto falla un foco o el actor principal se enferma.
La calidad del rodaje depende en gran medida de la preparación. Un storyboard detallado y un plan de rodaje bien pensado —optimizado por ejemplo por localizaciones, condiciones de luz o disponibilidad de actores— marcan la diferencia entre un día de rodaje eficiente y uno caótico. Al mismo tiempo, hay que ser flexible. Una localización se ve diferente en la realidad que en la exploración. La luz cambia. Los actores encuentran nuevas interpretaciones que son mejores que las planeadas. El montaje piensa en tomas y variantes —por eso se ruedan varias tomas del mismo setup, no solo una.
Técnicamente, el rodaje entre el flujo de trabajo analógico y digital apenas difiere hoy en día, pero la mentalidad es distinta. Antes, con película, cada toma era valiosa. Hoy en día, se suelen hacer diez tomas de más porque el espacio de almacenamiento es barato. Esto también es una trampa: generar demasiado material en el set significa caos posterior en el montaje. Un buen rodaje no significa máxima cantidad, sino máxima selección intencionada. La mejor toma suele ser la segunda o la tercera, no la décima.