Duración total del corte final — título inicial a tarjeta final. Determina horario de cine, TV y elegibilidad de festivales. Sin créditos.
La duración de la película lo decide todo, desde la reserva de salas de cine hasta la solicitud para festivales. Hablamos de la duración pura de reproducción entre el primer y el último fotograma de contenido, sin créditos iniciales ni finales. Una película de 98 minutos encaja en un bloque de cine diferente a un épico de 127 minutos, y eso es precisamente lo que convierte la duración en el primer criterio medible que tu montaje debe cumplir.
En el set, mides primero tu material bruto; en el corte final, decides dónde se sitúa el último fotograma cortado. Importante: si la secuencia de títulos está en marcha, cuenta minutos. Si la música de los créditos finales comienza, para. Algunos festivales y distribuidores exigen cifras de fotogramas precisas en la duración de la película; ahí se calcula en 25 fps (PAL) o 24 fps (cine). Una diferencia de un fotograma puede significar que tu película ya no encaje en la categoría de competición. Suena pedante, pero es la realidad.
La duración de la película también influye en la dramaturgia del montaje. Un thriller de 90 minutos necesita ritmos de montaje diferentes a un drama de 180 minutos. Si te das cuenta de que te atascas en los 142 minutos y el objetivo era 120, tienes que volver a empezar, no simplemente cortar más rápido, sino condensar estructuralmente. Esto es diferente a eliminar secuencias. Algunos productores fijan la duración de la película ya en el pitch; entonces trabajas desde el principio hacia ese objetivo, no después.
Práctico: comprueba tu duración de forma regular durante el montaje preliminar. Utiliza los marcadores de línea de tiempo en tu NLE para etiquetar bloques de montaje. Así verás inmediatamente qué secuencias cuestan minutos y dónde todavía hay margen. En Premiere o Final Cut Pro, el sistema te indica directamente si te estás pasando del límite. Trabaja con el productor, la duración de la película no es solo una decisión artesanal, sino también económica. Los espacios de TV son fijos, las ventanas de cine limitadas. Tu duración es materia de negociación.
En la distribución internacional, necesitas la duración exacta para el pasaporte de medios, la inspección FSK y la distribución. A menudo se exige al segundo exacto. La sincronización de música, diálogos y efectos, todo depende de ello. La duración de la película no es solo una métrica, es el armazón central de tu arquitectura de montaje.