Artefacto de composición: temblor de borde alrededor de objetos keyados por rotoscope impreciso. Se ve como un chroma key barato de los 90.
Lo conoces: se filma a un personaje con pantalla verde, el keyer hace su trabajo, todo parece limpio — hasta que en la edición te das cuenta de que los bordes parpadean, cambian de color o adquieren un halo verdoso/azulado. Esto es "quonking", y destruye en segundos un trabajo de VFX que de otro modo sería sólido.
El "quonking" surge casi siempre de dos fuentes: o tu rotoscopia es demasiado imprecisa — la máscara no está alineada píxel a píxel con los bordes del objeto — o tu canal alfa está dañado. El canal alfa es el cuarto canal invisible de una imagen (además de RGB), que define la transparencia. Si este canal es rugoso, los valores de transición no están bien interpolados o trabajas con 8 bits en lugar de 16 bits, tus bordes parecerán oscilar entre dos valores 50 veces por segundo. El parpadeo es entonces especialmente visible cuando el borde se mueve o cuando hay fondos de alto contraste detrás.
En composición, evitas esto haciendo varias cosas a la vez: Primero, trabaja con máscaras de alta resolución. Si tu rotoscopia trabaja a media resolución y luego la escalas, verás garantizados dientes de sierra y parpadeo. Segundo, no uses el "feathering" (suavizado) y la expansión de bordes como herramientas de emergencia, sino como un ajuste fino y preciso. Un borde suavizado y ampliado es mejor que uno afilado e impuro. Tercero, comprueba explícitamente tu canal alfa. En Nuke o After Effects puedes visualizar el alfa de forma aislada y verás inmediatamente si hay artefactos. A menudo, debes aplicar un simple operador de dilatación/erosión para cerrar pequeñas brechas sin volverte granuloso.
Otra razón frecuente del "quonking" es el "chroma spill" (derrame de color) — restos de color verde o azul que se quedan pegados a los bordes. El keyer no lo ha calculado limpiamente, y si este derrame parpadea, el problema se multiplica. Aquí ayuda una operación de "despill" (eliminación de derrame) dedicada después del key, no antes. Y lo que es más importante: presta atención a la configuración de salida de tu keyer. Algunos keys solo te dan una máscara dura, otros un alfa ponderado y semitransparente. El segundo suele ser mejor porque permite transiciones más naturales — siempre que lo calcules con suficiente precisión.
En la edición, reconocerás el "quonking" inmediatamente: se ve barato, irreal, como una pantalla verde de mala calidad de los años 90. Los espectadores modernos lo sienten de inmediato de forma inconsciente. La solución no es ignorarlo y esperar — la solución es volver al compositor y recalcular la precisión de la máscara o el alfa. A veces, también tendrás que pedir una mayor profundidad de bits o volver a filmar el plano con mejor iluminación.