Micrófono oculto integrado en utilería o elementos del decorado para captura de audio discreta en locaciones fijas.
Detalles Técnicos
Los micrófonos ocultos (Plant Mics) suelen utilizar micrófonos de condensador de diafragma pequeño con patrón polar cardioide y un rango de frecuencia de 20 Hz a 20 kHz. El diámetro de la cápsula varía entre 3 y 6 mm, con una sensibilidad de -44 dBV/Pa. Los sistemas modernos emplean transmisión inalámbrica digital en la banda de 2,4 GHz con una latencia inferior a 2,9 ms. La duración de la batería es de un promedio de 8 a 12 horas con celdas de litio. A menudo se utilizan características omnidireccionales para compensar los cambios de posición de los actores.
Historia y Desarrollo
Los primeros micrófonos ocultos surgieron en 1952 en Warner Bros. para la producción televisiva "Studio One", donde los técnicos escondieron micrófonos en lámparas de mesa y jarrones de flores. En 1967, Sennheiser desarrolló el primer sistema profesional de micrófono oculto, el MKE 2, para producciones teatrales. El gran avance llegó en 1975 con los sistemas inalámbricos de Sony, que hicieron prácticos los micrófonos ocultos para producciones cinematográficas. A partir de 1990, los transmisores digitales permitieron el uso simultáneo de hasta 32 micrófonos ocultos sin interferencias de frecuencia.
Uso Práctico en Cine
En "The Social Network" (2010), Ren Klyce utilizó micrófonos ocultos en monitores de ordenador y lámparas de escritorio para capturar de forma natural las frenéticas conversaciones de oficina. "Birdman" (2014) empleó más de 20 micrófonos ocultos en espejos y luminarias del vestuario del teatro. Los micrófonos ocultos son especialmente adecuados para escenas de conjunto con patrones de movimiento impredecibles e improvisaciones. Sin embargo, requieren una planificación previa precisa, ya que la reposición posterior es imposible. El ruido de interferencia de los atrezzo o las interferencias electromagnéticas de la iluminación del set pueden convertirse en un problema.
Comparación y Alternativas
Los micrófonos ocultos se diferencian de los micrófonos de solapa (lavalier) por su sujeción a objetos en lugar de a personas, y de los micrófonos de pértiga (boom) por su estática. Las alternativas modernas incluyen micrófonos de arreglo, como el Rycote Super-Softie, que combinan digitalmente varios patrones polares. Para la filmación con cámara en movimiento, los micrófonos de solapa inalámbricos son una opción, mientras que en escenas de diálogo controladas, las pértigas aéreas (overhead booms) siguen siendo más precisas. Los micrófonos ocultos son óptimos para rodajes de varios días en el mismo set con posiciones de cámara cambiantes.