Perforación de arrastre en el borde de la película — permite el transporte a través de cámaras y proyectores. El tipo y tamaño definen el estándar.
La perforación de una tira de película determina cómo la cámara transporta físicamente la película, y con ello, qué calidad de imagen y resolución son posibles. En el set, lo notas de inmediato: una película de 35 mm con perforación estándar (4 agujeros) se mueve de manera diferente en la cámara que una de 16 mm con perforaciones de 1 agujero. Los agujeros de arrastre (Sprocket Holes), esas muescas rectangulares en los bordes de la película, se acoplan a los engranajes del mecanismo de transporte y tiran de la película cuadro a cuadro con precisión a través de la ventana y el obturador. El tamaño, la distancia y el tipo de estos agujeros no son variables: siguen medidas estandarizadas por la industria, de lo contrario, la película no encajaría en ninguna cámara ni proyector del mundo.
En la práctica, se distingue principalmente entre la perforación estándar (cuatro agujeros por fotograma en 35 mm) y la perforación BH (Bells & Howell, agujeros más grandes), que estaba reservada para cámaras más antiguas. En 16 mm, se trabaja con perforaciones de 1 agujero (estándar Kodak) o de 2 agujeros, lo que influye en el tamaño útil de la imagen. Al pasarse a Super-16, las perforaciones se vuelven asimétricas porque un borde de la película se reserva para el sonido óptico. Estos detalles suenan técnicamente secos, pero deciden la compatibilidad de edición y la proyección. Una película de 16 mm con perforación incorrecta no se puede mostrar en proyectores estándar de 16 mm, y en el flujo de trabajo digital, esto se convierte en un problema real para el reconocimiento de la cuadrícula en el máster DCP.
La precisión de la perforación es también una cuestión de control de calidad: los engranajes de transporte desgastados dañan los agujeros de arrastre, se producen arañazos y la película se mueve de forma irregular. Por eso, los buenos foquistas revisan periódicamente las perforaciones en busca de desgaste. En material de archivo, a menudo se ven agujeros dañados o incluso faltantes, lo que hace que el corte y la transferencia sean críticos. Algunas casas de postproducción digital (Digital Intermediate) tienen que restaurar películas antiguas antes de poder escanearlas. Por lo tanto, la perforación no es solo un medio de transporte, sino también un testimonio físico de la historia del cine: te dice en qué cámara y en qué época se rodó esa película.