Empresa cinematográfica británica de color (fund. 1908) con proceso aditivo temprano — compitió con Kinemacolor. Fracasó por problemas de normalización y competencia de Technicolor.
Los inicios del cine en color británico fueron un laberinto de procesos competitivos — y la Natural Color Kinematograph Company estaba en medio de todo. Fundada en 1908, la empresa adoptó un enfoque de color aditivo que trabajaba con dos colores primarios: el rojo y el verde se exponían alternativamente en la película y luego se superponían en la proyección. El principio era elegante, pero en la práctica, traicionero — cualquier movimiento de la cámara, cualquier error de proyección provocaba desplazamiento de color y parpadeo.
Lo que diferenciaba el proceso de Kinemacolor (el competidor más fuerte): Natural Color intentó lograr una calidad de imagen más estable experimentando con combinaciones de filtros más finas. En el set, esto significaba costes adicionales considerables — cámaras especiales, control de exposición estricto, poco margen para el director de fotografía. En la edición se volvió aún más delicado: cada copia tenía que producirse con la máxima precisión, de lo contrario, el efecto de color se arruinaba. Para los estudios, esto era un escenario de pesadilla — la reproducibilidad simplemente no existía.
El problema crucial residía menos en la técnica en sí que en la estandarización. A finales de la década de 1920, no existía un laboratorio cinematográfico vinculante que procesara Natural Color según los mismos parámetros. Cada luz, cada baño de revelado producía resultados diferentes. Además: Technicolor — inicialmente también aditivo, pero luego con el proceso sustractivo — ofrecía una alternativa mucho más robusta. El sistema de tres capas de luz y color de Technicolor era más complejo en la técnica de cámara, pero a cambio era estable y reproducible.
A finales de la década de 1920, Natural Color estaba prácticamente acabada. La empresa no pudo seguir el enfoque sistemático de Technicolor para la normalización y el control. En el archivo todavía se pueden encontrar algunas películas con material de Natural Color — los colores a menudo parecen extrañamente apagados, rojizos, como si el verde se hubiera descompuesto. Esto es típico del proceso aditivo en condiciones de almacenamiento subóptimas. Hoy en día, estas películas son una lección de que la tecnología del color, sin estandarización industrial, está condenada al fracaso — por muy elegante que parezca la teoría.