Copia positiva del internegativo — capa de seguridad para archivo y múltiples copias de exhibición. Reduce pérdida generacional.
Quien trabaje con negativos originales en un flujo de trabajo analógico conoce el problema: cada copia cuesta calidad. El interpositivo —en inglés Interpositive— fue durante mucho tiempo la solución estándar para minimizar esta pérdida de generación. Se obtenía un internegativo (copia del original) y de este se hacía una copia positiva, el interpositivo. Este servía como plantilla para todas las copias posteriores, en lugar de copiar una y otra vez del internegativo.
La utilidad práctica era considerable: al duplicar directamente del negativo, aparecen rápidamente arañazos, se acumula polvo y la calidad óptica sufre mediblemente con cada generación. El interpositivo era, por así decirlo, la capa de seguridad: permitía crear copias de trabajo y copias para distribución tantas veces como fuera necesario sin dañar el valioso internegativo. En el flujo de trabajo de 35 mm, era el estándar para los largometrajes de cine: Internegativo → Interpositivo → Copias de distribución. También se archivaba con fines de seguridad: en caso de que el internegativo se dañara, se podía generar un nuevo negativo a partir del interpositivo.
Técnicamente, la producción era exigente: los valores de color debían ajustarse al duplicar para evitar tintes de color, por lo que se trabajaba con tiras de prueba y cuñas de grises (véase la entrada correspondiente del léxico). Un interpositivo en buen material Kodak o Fuji podía soportar dos o tres generaciones de trabajo de duplicación sin perder visiblemente nitidez o contraste. En 16 mm, la práctica era similar, solo que más sensible al coste.
Con la transición a lo digital y al DCP, el significado ha cambiado por completo: hoy en día se trabaja con Digital Intermediate y DCPs (véase el léxico), y la cadena física de negativos de película ha quedado obsoleta en el ámbito cinematográfico. Sin embargo, los archiveros y restauradores todavía se encuentran con viejos interpositivos en almacenes y deben decidir si son mejores que el original despegado como fuente para la digitalización. Muy a menudo sí, si el almacenamiento fue razonable.