Errores de continuidad capturados en la película — sombra de boom, prop fuera de lugar, salto temporal. El supervisor de guion los registra.
En el set ocurren a diario — un actor lleva de repente otro reloj, el café en la taza está medio lleno en lugar de vacío, la lámpara del fondo estaba apagada antes. La supervisión de guion documenta cada una de estas rupturas visuales meticulosamente, para que en montaje se sepa qué tomas son utilizables y cuáles causarán problemas más tarde.
Los gazapos surgen en la práctica de tres fuentes: Primero, los clásicos errores de continuidad — posición del actor, detalles del vestuario, colocación de atrezo entre planos. Filmas un primer plano después de un plano general, y de repente el intérprete está sentado de forma diferente en la silla o la botella está al otro lado de la mesa. Segundo, fallos técnicos en la imagen — el pértiga entra en plano, una asistente de cámara cruza el encuadre, una claqueta no desaparece a tiempo. Tercero, desviaciones conscientes o inconscientes del plan de rodaje, por ejemplo, si una puerta se abre en la dirección incorrecta o una ventana en el plano dos está al otro lado de la habitación.
La supervisora de guion se sienta junto a la cámara y anota durante cada toma: ¿Qué atrezo está dónde? ¿Qué mano sostiene qué objeto? ¿En qué orden se ejecutan los movimientos? Estas polaroids y notas son de gran valor en montaje — o un salvavidas, si en la edición se detecta un error técnico. En reshoots se puede recrear exactamente lo que estaba entonces. Especialmente traicioneros son los errores de continuidad temporal: la lógica interna de un corte se rompe si entre dos planos consecutivos deben haber pasado minutos que visualmente no son reconocibles.
El mayor problema se presenta con detalles que se pasan por alto en la excitación del rodaje — un cigarrillo que entre dos planos es cinco centímetros más corto, o una blusa con botones abrochados de forma diferente. En montaje, tales errores se convierten en una distracción para el espectador o en un jump cut que parece involuntario. El emparejamiento (matching) entre tomas se complica. Por ello, las producciones profesionales mantienen estrictas listas de verificación — e incluso así, los errores se cuelan. La nota de guion es el único seguro contra que el corte no se detenga más tarde.