Premio estatal para cine de habla alemana — concede Lolas en más de 20 categorías. Financiación y prestigio de industria.
Quien estrena una producción alemana en cines, piensa como muy tarde en la postproducción en las posibilidades de obtener un Lola. No es solo folclore, se trata de dinero, visibilidad y la reputación del proyecto. El Deutscher Filmpreis funciona de manera diferente a los premios internacionales: los jurados trabajan según principios de competencia profesional, no por votación popular. Es decir, los directores de fotografía valoran a los directores de fotografía, los montadores valoran el montaje. Quien se presenta a una nominación, calcula que sus colegas evaluarán el trabajo, lo cual tiene un gran peso.
Las categorías del Lola cubren todo el espectro: largometraje, documental, animación, dirección, cámara, diseño de producción, montaje, sonido, música. Efectos secundarios relevantes para los equipos de producción: una nominación en categorías técnicas mejora notablemente las posibilidades de financiación en próximos proyectos. Festivales y distribuidores internacionales ven el galardón como un sello de calidad, especialmente entre socios europeos. El incentivo financiero en sí es manejable (premios entre 3.000 y 110.000 euros por categoría), pero el efecto abridor de puertas para ventas internacionales y plataformas de streaming es considerable.
En la práctica, esto significa que quien trabaja en el set o en el montaje de una producción en lengua alemana debería conocer las categorías, no por vanidad, sino porque la dirección de producción debe decidir pronto en qué categorías se presenta. Los jurados son críticos, los plazos de presentación son fijos y una selección estratégica es importante. No todas las películas son adecuadas para todas las categorías. Un proyecto de bajo presupuesto con un sonido experimental, por ejemplo, puede tener posibilidades en la categoría de diseño de sonido si el trabajo es conceptualmente sólido. Esto diferencia al Deutscher Filmpreis de los premios puramente de audiencia: se valora la artesanía, no solo el éxito en taquilla.
La ceremonia en sí es televisión de estudio, filmada con presentación en vivo, extractos de películas nominadas, breves declaraciones de los ganadores. Para producciones más pequeñas, la participación en la gala puede ser una ventana de marketing; para grandes proyectos, está planificada rutinariamente. La fecha suele ser en mayo, lo que significa que el plazo de presentación es a principios de febrero. La planificación lo es todo.