Banco estatal de desarrollo que financia producción cinematográfica alemana — proporciona créditos y subvenciones, comparte riesgos. Financia proyectos que bancos privados rechazarían.
Quien quiera producir una película en Alemania y considere que las vías clásicas —canales de televisión, capital privado, capital propio de productoras— no son suficientes, recurre al Bundesfilmbank. Es la institución de crédito federal para la financiación cinematográfica y funciona de manera diferente a un banco normal: asume riesgos que las instituciones comerciales habrían rechazado hace mucho tiempo. Este es el punto crucial. Sin este instrumento, al menos el 30-40 por ciento de las producciones alemanas nunca saldrían de la fase de guion.
El Bundesfilmbank no solo concede créditos, sino también subvenciones y préstamos, dependiendo de si se trata de una obra debut o de repetición, de cine o serie, de producción de bajo presupuesto o de alta gama. El solicitante debe presentar un presupuesto de producción, una previsión de costes, planes de reparto y localizaciones de rodaje. El banco examina entonces si la estructura de financiación es sólida y si el proyecto parece viable. Paralelamente, a menudo se produce un debate con la Filmförderungsanstalt (FFA) o con entidades de financiación regionales —quién asume qué segmento, quién asume el riesgo. Se trata de un trabajo de detalle al más alto nivel, no de una decisión rápida de sí/no. A veces, una aprobación tarda entre 8 y 12 semanas.
En el set no te das cuenta de nada de esto —ese es el punto. El Bundesfilmbank opera en segundo plano y garantiza que el presupuesto fluya hasta la liquidación final. Actúa como acreedor, exige garantías (derechos de explotación cinematográfica, a menudo también garantías personales de los productores) y no se enriquece en caso de un impago total. Pero es precisamente esta disposición a perder lo que hace posible los proyectos alemanes independientes: películas de autor, trabajos documentales, cine de género fuera de la fórmula del mainstream.
En la práctica, esto significa: tú, como director de fotografía, trabajas en un set donde un productor irradia una confianza absoluta en la financiación, aunque la cadena de financiación sea frágil y una gran parte dependa de crédito estatal. El Bundesfilmbank asume un riesgo económico considerable, y precisamente esa es su función social. No está optimizado comercialmente, sino justificado por la política cultural.