Lámina plástica coloreada delante de la luz — cambia temperatura de color o atmósfera. CTO/CTB para corrección, colores para efectos creativos.
Una gelatina de color se convierte rápidamente en tu rutina: simplemente la colocas delante de la luz y cambias la temperatura de color o creas un acento creativo. La fina capa de plástico filtra ciertas longitudes de onda de la luz y deja pasar otras. Suena simple, pero es la base para una iluminación profesional en cualquier set.
Práctica con gelatinas de color: Lo más común es que las necesites para corregir el Kelvin. Si tienes que rodar con luz artificial, pero la luz del día entra por la ventana, tu luz artificial se verá anaranjada, demasiado cálida. Aquí entra en juego el CTB (Color Temperature Blue): la gelatina azul transforma tu bombilla de 3200 Kelvin hacia los 5600 Kelvin y la adapta a la luz del día. A la inversa: si solo tienes luz del día y quieres trabajar con luz cálida, usas CTO (Color Temperature Orange), la variante amarillenta-rojiza. Los CTB y CTO existen en diferentes niveles (Full, Half, Quarter), según el grado de corrección deseado.
Más allá de la corrección, entra la creatividad. Geles de colores —magentas, verdes, ámbar, rojos intensos— crean ambiente. Un gel verde en un Fresnel sobre una escena de interrogatorio resulta más siniestro que la luz blanca; un magenta suave pone en escena un primer plano femenino de forma diferente a la luz neutra. En la edición, pagas por ello: los geles de colores siempre te cuestan potencia lumínica, ya que dejan pasar menos luz. Por lo tanto, tienes que trabajar con mayor vataje o acercarte más.
Consejo práctico: Los geles se estropean rápidamente, especialmente a altas temperaturas o si los montas demasiado cerca de la fuente de luz. Usa pinzas o imanes, no cinta adhesiva, que se pega. Y ten siempre repuestos; nada es más frustrante que tener que cambiar una gelatina dañada a mitad de rodaje. Las gelatinas difusoras (como Lee 216 o Rosco 3024) son otra categoría: difunden la luz sin alterar mucho el color.