Interfaz entre el set y la pipeline VFX — traduce la visión del director en requisitos técnicos, supervisa el rodaje. Gestiona recursos, cronogramas y viabilidad.
Supervisor de CG
En el set, te sientas junto a la dirección y tomas notas, no sobre la historia, sino sobre la técnica. El supervisor de CG es esa persona: un intérprete entre los requisitos creativos y la realidad de una pipeline de VFX. Mientras el director describe un entorno que se ampliará digitalmente más tarde, tú preguntas sobre el movimiento de la cámara, la iluminación, los detalles del fondo. Esta información no es decoración, son datos brutos para los equipos de VFX que trabajarán en el ordenador meses después.
La tarea se divide en dos fases. La preproducción es tu fase de planificación: lees el guion, identificas cada toma con contenido de CG y la desglosas en requisitos técnicos. ¿Cuántos objetos deben colocarse? ¿Qué resolución necesita el modelo digital? ¿Se necesitará pantalla verde o se puede trabajar con plates? Calculas lo que es técnicamente factible, en qué plazo, con qué tamaño de equipo. Un director puede querer diez exteriores con situaciones de iluminación complejas; entonces sabes que eso costará tres semanas adicionales o que reduciremos la complejidad. Estas conversaciones difíciles antes del inicio del rodaje ahorran caos y sangrado de presupuesto más adelante.
En el set, te conviertes en la instancia de control: supervisas las tomas de referencia, te aseguras de que la iluminación de pantalla verde sea consistente, de que los movimientos de cámara se realicen a un ritmo aprovechable. Si un actor interactúa con un objeto que se añadirá digitalmente más tarde —lo agarra, se aparta— marcas la posición exacta, documentas las condiciones de luz, filmas clean plates (la escena vacía sin elementos de efectos). Pequeños detalles: la sombra arrojada por el objeto CGI posterior sobre el suelo, la reacción de la luz real a la geometría digital; todo debe ser considerado de antemano. Trabajas en estrecha colaboración con el Director de Fotografía para garantizar que las decisiones de etalonaje de color no saboteen los VFX más tarde.
La posproducción es tu fase de comunicación: revisiones de dailies, en las que juzgas la calidad de las tomas y das instrucciones a los equipos de VFX. Creas desglose de VFX (VFX Breakdowns), especificaciones detalladas para cada toma. Si más tarde surgen problemas —un fondo es demasiado oscuro, un movimiento de cámara no es rastreable— eres el primer punto de contacto que media entre los requisitos de edición y la realidad técnica. Debes entender lo que es digitalmente factible y lo que no, no desde una perspectiva académica, sino desde la experiencia de pipelines reales.