Resumen
El sensor (sensor de imagen, convertidor de imagen) es el componente central sensible a la luz de una cámara de cine o vídeo digital. Se encuentra detrás del objetivo en el plano de la imagen y convierte la luz incidente a través de una cuadrícula de píxeles sensibles a la luz (fotodiodos) en una señal eléctrica, a partir de la cual la cámara calcula la imagen digital. En la cinematografía digital, el sensor ha asumido la función que cumplía el negativo de película en el flujo de trabajo analógico: define el formato de imagen, la resolución, la sensibilidad a la luz, el rango dinámico y, por lo tanto, la apariencia de la imagen.
El tamaño físico del sensor, junto con el objetivo, determina el ángulo de visión y la profundidad de campo, siendo así uno de los parámetros creativos y técnicos más importantes de una cámara.
Tecnologías de sensores
En la tecnología de cámaras se distinguen dos tipos de construcción:
- CMOS (Complementary Metal-Oxide-Semiconductor): hoy en día la tecnología dominante en cámaras de cine y vídeo; la lectura suele ser línea por línea (Rolling Shutter).
- CCD (Charge-Coupled Device): tipo de construcción más antiguo, en gran medida desplazado por CMOS en las cámaras de cine modernas.
En la separación de colores, la matriz Bayer está muy extendida, en la que los filtros de color individuales (rojo, verde, azul) están predispuestos ante los píxeles individuales y la información de color se interpola posteriormente (Debayering).
Formatos de sensor
El tamaño del sensor se basa en formatos de grabación establecidos. Entre los más comunes se encuentran:
| Formato | Tamaño | Nota |
|---|
| Full Frame | 36 mm x 24 mm | basado en el formato de fotografía fija de 35 mm |
| Super 35 | depende del fabricante (área de alrededor de 24-28 mm de ancho) | no es una medida uniforme; cada fabricante varía ligeramente |
Mientras que "Full Frame" con 36 mm x 24 mm está firmemente definido, "Super 35" es una familia de formatos: diferentes fabricantes denominan Super 35 a sensores de diferentes tamaños. Como ejemplo concreto, el sensor Super 35 de la ARRI ALEXA 35 tiene una superficie activa de 27,99 mm x 19,22 mm.
Uso en el set
Para los departamentos de cámara, iluminación y grip, el formato del sensor es relevante en varios aspectos: determina qué objetivos cubren un círculo de imagen suficiente (viñeteo si el círculo de imagen es demasiado pequeño) e influye en la distancia focal efectiva (factor de recorte) y, por lo tanto, en la elección de las ópticas. La sensibilidad a la luz del sensor (ISO base/EI) y su rango dinámico influyen directamente en la iluminación y las decisiones de exposición. Al girar o en movimientos rápidos, el proceso de lectura línea por línea de los sensores CMOS puede provocar distorsiones (efecto rolling shutter), lo que debe tenerse en cuenta al planificar movimientos y efectos.