Mapa de escala de grises que codifica la distancia al objetivo — blanco cerca, negro lejos. Clave para efectos de profundidad en posproducción.
En la composición digital, además de la imagen RGB, necesitas información sobre la profundidad espacial, que es exactamente lo que proporciona la imagen de profundidad Z (o mapa de profundidad). Cada píxel recibe un valor de gris que codifica su distancia a la cámara: el blanco significa cerca, el negro significa lejos. Esto no es un fenómeno óptico, sino información puramente geométrica, esencial para simular efectos de enfoque posteriormente o para posicionar correctamente las capas 3D.
En el set o en el software 3D, generas estos mapas en paralelo a la "beauty plate". En producción, suelen provenir del motor de renderizado (Arnold, RenderMan, V-Ray) o de un cálculo de "depth pass" en metraje de acción real (fotogrametría, escaneo LiDAR o rotoscopia manual). La implementación técnica varía: la profundidad lineal (Linear-Depth) almacena la distancia real en unidades del mundo, mientras que la profundidad normalizada (Normalized-Depth) comprime el rango a 0-1 para una mejor eficiencia de la profundidad de bits. Algunas pipelines también utilizan codificación logarítmica para capturar uniformemente el rango cercano y lejano.
En postproducción, la imagen de profundidad Z se utiliza como mapa de control para efectos de profundidad de campo (véase composición de plano focal). Defines un plano de enfoque: todos los píxeles con un valor Z de X permanecen nítidos, mientras que todo lo que está delante y detrás se desenfoca con un desenfoque variable. El software de composición moderno (Nuke, After Effects con plugins) puede calcular esto de forma fotorrealista: la cantidad de desenfoque escala continuamente con la profundidad. Esto también te permite mover un plano de nitidez posteriormente, un "focus racking" en edición sin necesidad de volver a rodar.
Una trampa común para principiantes: los mapas Z lineales pueden producir artefactos de cuantificación en rangos de profundidad amplios. Si tu sujeto abarca desde 1 metro hasta 500 metros de distancia y solo tienes una precisión de 8 bits, se producirán errores de "banding" en las transiciones de desenfoque. Por eso, es mejor exportar en 16 o 32 bits y utilizar técnicas de normalización que distribuyan inteligentemente el rango de valores disponible. También es importante: el mapa Z debe estar perfectamente registrado con la imagen RGB; cualquier desplazamiento subpíxel provocará artefactos de halo alrededor de los bordes. Para metraje en movimiento, necesitas un mapa de profundidad separado para cada fotograma, no solo uno estático.