Medición de distancia sin contacto mediante ultrasonido de 40 kHz (10–50 ms), alcance 30 cm a 6 m. Funciona con luz débil bajo 1 Lux; ineficaz en vidrio y bajo agua.
Detalles Técnicos
El sensor opera a una frecuencia de 40 kHz y alcanza un tiempo de medición de 10-50 milisegundos por ciclo. La velocidad del sonido de 343 m/s a 20°C constituye la base de cálculo para la medición de distancia. Existen dos variantes principales: sistemas monostáticos con emisor/receptor combinado y sistemas biestáticos con componentes separados a una distancia de 2-4 cm. El alcance varía entre 30 cm y 6 metros, dependiendo del tamaño del objeto y la textura de la superficie, con superficies duras y lisas que presentan mejores propiedades de reflexión que los materiales blandos o texturizados.
Historia y Desarrollo
Polaroid introdujo el primer autofoco ultrasónico en la SX-70 Sonar OneStep en 1978. La tecnología llegó a las cámaras de cine profesionales a principios de la década de 1980 a través de Nikon (F3AF, 1983) y Canon (T80, 1985). El avance para las cámaras de imagen en movimiento se produjo en 1987 con la Sony CCD-V8, la primera videocámara de consumo con AF ultrasónico. Hasta mediados de la década de 1990, esta tecnología dominó el mercado del autofoco, antes de que los sistemas de detección de fase y de alto contraste tomaran la delantera.
Uso Práctico en Cine
Los telémetros ultrasónicos demuestran su valía en condiciones de poca luz, por debajo de 1 lux, donde los sistemas ópticos fallan. Los documentalistas utilizan la tecnología para grabaciones discretas, ya que funciona sin luz de asistencia de AF visible. En las tomas submarinas, el sistema falla debido a la velocidad del sonido alterada en el agua (1500 m/s), lo que provoca errores de medición aproximadamente 4,4 veces mayores. Las superficies reflectantes como ventanas o espejos causan mediciones erróneas, ya que el ultrasonido no capta el sujeto deseado, sino los objetos detrás de él.
Comparación y Alternativas
En comparación con los telémetros infrarrojos, los sistemas ultrasónicos funcionan con mayor precisión a distancias cortas, pero son más susceptibles a los ruidos del viento y a las interferencias acústicas. Los modernos sensores CMOS de doble píxel y los sistemas de AF láser han sustituido en gran medida a la tecnología ultrasónica, ya que miden 10-20 veces más rápido y no se ven afectados por las reflexiones del sonido. Los sensores de tiempo de vuelo (ToF) ofrecen una medición sin contacto similar, pero utilizan luz infrarroja en lugar de ondas sonoras y alcanzan tiempos de medición inferiores a 1 milisegundo.