Película 35mm en formato 1.37:1 — estándar de cine mudo y sonoro primitivo. Reemplazada por formatos panorámicos posteriores.
La película de 35 mm con una relación de aspecto de 1,37:1 dominó el cine desde principios del siglo XX hasta bien entrada la década de 1950. En aquel entonces, esa era la norma: las cámaras estaban diseñadas para este formato, los proyectores de los cines también, y los cineastas construían sus composiciones para estas proporciones exactas. Quienes ven hoy películas mudas o de los primeros tiempos del sonoro no necesariamente ven el encuadre original. Muchas fueron reformateadas o recortadas posteriormente para adaptarse al cine más moderno de 1,85:1.
En el trabajo práctico en el set o en la postproducción, el término es hoy una referencia histórica. Quien, por ejemplo, realiza una restauración de clásicos o quiere rodar deliberadamente al estilo de una época determinada, debe saber que 1,37:1 no era un formato exótico, sino el estándar. Esto significa: amplio espacio en la parte superior e inferior del campo de imagen, menos anchura horizontal que los formatos modernos. Un plano que encuadra a una persona se ve diferente que en el 1,85:1 actual o incluso en Cinemascope. La mirada del espectador sigue otras líneas, las composiciones verticales dominan de forma más natural.
El reemplazo de este formato no fue un colapso técnico, sino impulsado por razones económicas y estéticas: los exhibidores de cine querían pantallas más anchas, los cineastas querían mostrar más acción horizontal. A principios de la década de 1950 surgió el formato 1,85:1, y más tarde las variantes anamórficas como 2,39:1 o 2,55:1. La antigua película estándar parece casi cuadrada en comparación hoy en día.
Quienes trabajan con material digital y restauran o colorean películas mudas históricas deberían respetar las proporciones originales, no recortar para formatos modernos, sino trabajar con letterbox. De este modo, se conserva la intención compositiva del original. El formato no fue una limitación para los directores de fotografía de la época, sino su lenguaje de diseño consciente.