Corte con fundido o transición visual mínima — el sonido continúa sin interrupciones. Más fluido que corte duro, menos teatral que desvanecimiento.
En el corte suave, el borde de corte clásico desaparece: tienes una superposición, un fundido cruzado mínimo o un desplazamiento espacial en el que el espectador apenas registra que se ha producido el corte. Es lo opuesto al corte brusco, que es nítido e inmediatamente presente. Un corte suave funciona de forma invisible: la pista de audio continúa de forma continua o la siguiente toma aparece suavemente mientras la toma anterior se desvanece. Esto crea fluidez sin que resulte teatral como en un fundido clásico.
En la práctica, utilizas cortes suaves principalmente en escenas de diálogo cuando necesitas saltar entre primeros planos sin sacar bruscamente al espectador de la escena. Típico: un actor sigue hablando mientras la cámara cambia imperceptiblemente de su rostro a la reacción de la otra persona; el fundido cruzado dura como máximo de 0,3 a 0,5 segundos. En el set, esto significa que la continuidad del audio es crucial. Si tu diálogo fluye limpiamente y se superpone, el corte suave funciona incluso con un fundido visual mínimamente visible, o incluso sin ningún fundido visual, solo sostenido por la continuidad del audio.
Otro caso de uso son las transiciones entre tomas espacialmente diferentes sin una pausa en el contenido. En lugar de cortar bruscamente, la siguiente toma se superpone a la anterior; a menudo bastan uno o dos fotogramas de superposición. Esto relaja el ritmo del montaje y hace que las escenas sean menos entrecortadas, especialmente a un ritmo lento o en momentos introspectivos. Asegúrate de que la iluminación en ambas tomas sea compatible; de lo contrario, el fundido cruzado parecerá involuntariamente torpe.
Diferencia con el corte brusco: este es nítido y manipulador en el mejor de los sentidos: narrativo y directo. El corte suave, en cambio, es más orgánico, menos intrusivo. Diferencia con el fundido clásico: el fundido tiene un punto consciente, un negro o blanco intermedio que señala un cambio de tiempo o lugar. El corte suave quiere ser invisible, quiere fluir. En el cine documental y en los dramas de ficción, el corte suave suele ser la opción estándar porque preserva la autenticidad.