Lámina mecánica o electrónica que controla duración de exposición y desenfoque de movimiento. 180° produce la desenfoque natural.
El obturador — es decir, la apertura mecánica o electrónica justo delante del sensor o del plano de la película — determina cuánto tiempo la luz incide en la emulsión o en el chip. En cada toma individual, esta apertura se abre y se cierra: no regula la cantidad de luz (eso lo hace el diafragma), sino la duración de la exposición. Esa es la diferencia fundamental que muchos principiantes confunden.
La regla de los 180° — que es el estándar desde la época del cine analógico y se mantiene hasta hoy — significa que el obturador está medio abierto. A 24 fotogramas por segundo, esto resulta en un tiempo de exposición de aproximadamente 1/48 de segundo. Este ajuste produce un desenfoque de movimiento natural que resulta familiar al ojo humano. Si se acorta el obturador a 90° o menos, el movimiento se vuelve entrecortado, errático — bueno para el terror o la acción con agresividad. Si se abre a 270° o más, todo parece aterciopelado y borroso, como bajo el agua. Es una decisión estética consciente, no un error.
En la práctica: Con mucha luz y películas rápidas (como de 800 o 1600 ISO) un obturador más pequeño es tu aliado — 90° o 135° — para no sobreexponer sin tener que cerrar demasiado el diafragma. Con contraluz o un sujeto muy oscuro, a menudo necesitas 200° o 240° para recoger suficiente luz. Las cámaras digitales ofrecen flexibilidad aquí; en cámaras como la RED o la ALEXA, puedes cambiar entre obturador mecánico y electrónico — el electrónico no requiere mantenimiento, el mecánico es considerado por algunos como más cinematográfico porque genera rotaciones físicas y conlleva un comportamiento específico ante el parpadeo o movimientos rápidos de paneo.
Importante: El obturador interactúa directamente con tu velocidad de obturación y, por lo tanto, con el desenfoque de movimiento y el comportamiento ante el parpadeo. Si trabajas con luz artificial (50 Hz o 60 Hz), debes sincronizar la configuración de tu obturador y la velocidad de fotogramas para evitar el parpadeo. Un obturador de 180° a 24 fps con luz de 50 Hz ya puede volverse crítico. Esto no es un detalle académico — lo notarás en la imagen final.