Música con licencia de pago único — sin regalías recurrentes de GEMA. Estándar en cine independiente y publicidad para controlar presupuesto.
Quienes trabajan en el set o en la edición, tarde o temprano tendrán que elegirla: música que no cuesta tarifas recurrentes. Esto no solo ahorra presupuesto, sino también dolores de cabeza legales. Compras una licencia, pagas una vez y el asunto está resuelto. Sin reclamaciones de la GEMA después, sin pagos adicionales al estrenarse en cines o al firmar un acuerdo de streaming. Esto convierte la música libre de derechos en el estándar en producciones independientes, publicidad y contenido web.
En la práctica, funciona así: o bien recurres a música de portales de licencias como Epidemic Sound, Artlist o plataformas similares —tu productor paga la tarifa, tú obtienes las pistas con el certificado de licencia—. O tu compositor escribe música original que liquidáis como composición propia. Ambos caminos son limpios. Lo importante: la licencia debe ajustarse a la forma de uso. Para una película de cine necesitas una diferente que para YouTube. Muchos cometen el error de no leer las condiciones del contrato de licencia, y acaban con un acuerdo de emisión y se dan cuenta demasiado tarde de que la música solo estaba autorizada para uso no teatral.
La desventaja de esta música es obvia: la calidad y la originalidad suelen ser mediocres. La misma melodía de piano suena en cien anuncios más. Tu compositor puede hacer más, pero también cuesta más. Para presupuestos bajos, a menudo no es una opción. Por eso, muchos se quedan con las bibliotecas de licencias, seleccionan cuidadosamente las mejores pistas y añaden diseño de sonido para crear originalidad.
Un consejo práctico: aclara los derechos musicales con antelación. No busques música en la edición y esperes que la licencia encaje. Habla con tu productor ejecutivo sobre las vías de distribución previstas —cine, TV, streaming, festival— y compra las licencias correspondientes. Algunos portales ofrecen diferentes niveles. Y si aun así quieres música sujeta a derechos de la GEMA, el socio de emisión debe encargarse de ello, no tú. Ese es su problema.