Orden del director o AD para iniciar cámara y escena. Todo el equipo en posición — la acción sigue al instante.
La orden «¡Moteur!» pone en marcha todo el set: es el punto de no retorno entre la preparación y la acción. El director o su primer ayudante de dirección (1st AD) la pronuncia después de que todos hayan confirmado que están listos. Con esta palabra, la cámara arranca, el sonido se graba y todos en el set saben: ahora empieza. No es solo una señal técnica, sino la señal de partida para un trabajo concentrado.
Prácticamente funciona así: el AD recorre el set y pregunta a cada área: «¿Cámara lista?», «¿Sonido listo?», «¿Escenario listo?», «¿Maquillaje, vestuario listos?». Solo cuando todos dan el visto bueno, el AD informa al director. El director entonces grita «¡Moteur!», tras lo cual el director de fotografía arranca la cámara y el técnico de sonido comienza la grabación. Este momento requiere absoluto silencio y concentración: ningún movimiento fuera del encuadre, ninguna conversación, ningún ruido de equipos de producción.
El rodaje transcurre entonces típicamente cinco o diez segundos «a ciegas»: la cámara filma, el sonido se graba, pero aún no hay acción. Esto da margen al material para el montaje y asegura que la pista de sonido sea estable cuando la escena realmente comience. Después, sigue la orden «¡Acción!» del director, y los actores inician su actuación. Quién grita «¡Moteur!» depende del estilo del director: algunos lo hacen ellos mismos, otros lo dejan al 1st AD; es una cuestión de jerarquía y ritmo en el set.
Una trampa común para principiantes: gritar «¡Moteur!» aunque la cámara aún no esté realmente lista o alguien esté tardando en colocarse. Esto cuesta tiempo y paciencia. Los profesionales confirman su disponibilidad de forma clara y anticipada. El director, por su parte, no debería esperar demasiado después de que suene «¡Moteur!»; de lo contrario, la tensión en el set puede decaer y los actores pierden la concentración. La mejor rutina es: contar rápidamente y luego decir inmediatamente «¡Acción!». Así se crea el ritmo natural que todo set necesita.