Objetivo con vidrio de óxido de torio (1943-1982) para mayor luminosidad e índice de refracción; evitado actualmente por radiactividad.
Detalles Técnicos
El óxido de torio se utilizó como aditivo de vidrio para aumentar el índice de refracción a valores entre 1,7 y 1,9 y optimizar el número de Abbe. Esto afecta principalmente a objetivos con fórmulas ópticas complejas: Zeiss Planar 50mm f/0,7, Canon FD 55mm f/1.2 S.S.C., Pentax Super-Takumar 55mm f/1.8 y varias variantes de Leica Summicron. Los elementos radiactivos se encuentran principalmente en los grupos de lentes delanteros o traseros. Los contadores Geiger modernos miden los valores más altos en la parte posterior del objetivo, ya que los elementos de torio a menudo se concentran allí.
Historia y Desarrollo
Los primeros objetivos radiactivos se crearon en 1943 en Zeiss para aplicaciones militares. Kodak introdujo el vidrio de torio en objetivos de consumo en 1947, seguido por Canon (1959), Pentax (1962) y otros fabricantes. El punto álgido se produjo entre 1960 y 1975, cuando más de 200 modelos de objetivos utilizaron vidrio de torio. En 1978, la mayoría de los fabricantes dejaron de producirlos, después de que las preocupaciones sanitarias y las normativas de protección radiológica más estrictas hicieran que su uso fuera poco rentable. Pentax fue el último gran fabricante en cambiar completamente a vidrios libres de torio en 1982.
Uso Práctico en Cine
Stanley Kubrick utilizó un Zeiss Planar 50mm f/0,7 modificado (originalmente para misiones lunares de la NASA) para las escenas con luz de velas en "Barry Lyndon" (1975). Muchos documentaristas de los años 70 apreciaron la alta luminosidad de los objetivos Takumar radiactivos para tomas con luz ambiental. Los objetivos desarrollan una coloración amarillenta característica debido a la radiación, que produce tonos de piel cálidos pero reduce la transmisión de UV. Las producciones cinematográficas modernas los evitan debido a las normativas de seguros y las regulaciones de seguridad laboral.
Comparación y Alternativas
Los objetivos radiactivos ofrecen un rendimiento óptico similar a los modernos vidrios ED (Dispersión Extra Baja) o los elementos de fluorita, pero sin riesgo para la salud. La carga de radiación equivale aproximadamente a un vuelo transatlántico de dos horas por día de trabajo con el objetivo. Los coleccionistas pagan hoy recargos del 300-800% por ejemplares no amarillentos. Los profesionales los sustituyen por modernos objetivos Zeiss Otus, Canon Serie L o Cooke S4/i, que ofrecen una nitidez comparable sin componentes radiactivos.