Conjunto de colores definido para toda la producción — controla la atmósfera de vestuario, escenografía y grading. Se fija antes del rodaje.
Antes de que suene la claqueta, el director de fotografía (DOP) y el diseñador de producción se sientan juntos y acuerdan un espacio de color vinculante. Esto no es una cuestión de gusto, es la arquitectura de la narrativa visual. Esta paleta de colores atraviesa consistentemente cada departamento: desde el diseñador de vestuario, pasando por la decoración del set, hasta la corrección de color en el corte final. Sin ella, se termina con un popurrí visual donde cada departamento sigue sus propios instintos.
En la práctica, funciona así: se definen colores primarios (los dominantes), colores secundarios (acentos) y tonos neutros (fondos). Por ejemplo, una serie de suspense sombría podría apostar por tonos apagados de gris azulado, marrón óxido y antracita profundo, evitando activamente o desaturando todo lo demás. Un drama sureño, en cambio, trabaja con ocre, naranja quemado, tonos tierra cálidos. Esta paleta se concreta luego: se comparan muestras de color para telas, pinturas de paredes y atrezo. El diseñador de producción limita sus compras, el diseñador de vestuario elige de un espectro que ya está coordinado.
El DOP se beneficia enormemente de esta consulta previa. Una vez definida la paleta, puede calibrar su iluminación, sus filtros y la configuración de su sensor en función de ella. En la corrección de color —y esto es crucial— ya no se trabaja contra las discrepancias entre el set y el vestuario, sino con un estado de ánimo base común. Esto ahorra tiempo en la corrección de color y aumenta drásticamente la coherencia del resultado.
Donde se vuelve crítico: algunos equipos piensan que la paleta de colores es opcional, un juego estético. Incorrecto. Es continuidad y credibilidad. Un cambio de temperatura de color entre escenas —si no es intencionado— parece un error de continuidad. Las producciones profesionales trabajan con los llamados "lookbooks" o "color scripts", que muestran cómo evoluciona la paleta a lo largo de la película. Esto también ayuda al editor en la secuencia de montaje: los tonos de color pueden apoyar o socavar una curva emocional.