Herramienta de retoque frame-by-frame — elimina rayones, clona objetos no deseados, corrige errores de continuidad. Precisión quirúrgica con máscaras.
Software de pintura
Necesitas eliminar un rasguño que dura más de tres segundos, o una línea telefónica que interfiere en el fondo: entonces te sientas frente a un software de pintura. No es Photoshop con la herramienta Clonar, sino una herramienta cuadro a cuadro que te permite trabajar píxel a píxel mientras controlas la dimensión temporal. La diferencia: el software de pintura piensa en secuencias, no en imágenes individuales. Pintas una máscara que se mueve a lo largo de varios fotogramas, o utilizas la funcionalidad de seguimiento para que tu retoque siga al objeto en movimiento.
En el flujo de trabajo práctico, funciona así: el plano sale de la sala de DI (Digital Intermediate) y el supervisor de VFX se da cuenta de que hay un reflejo en las gafas, o una imperfección en la chaqueta que el departamento de vestuario ha pasado por alto. En lugar de renderizar todo el plano de nuevo o volver al set, abres el software de pintura (Nuke tiene un sistema de pintura integrado, Silhouette está especializado, o utilizas herramientas dedicadas como los módulos de retoque de PFTrack). Seleccionas un fotograma de origen, idealmente uno en el que el objeto o el área que necesitas esté limpio. Luego, lo clonas sobre el área problemática. El software calcula el movimiento: si la cámara gira o el actor se mueve, ajusta automáticamente tu fuente de clonación, o haces un seguimiento manual si el seguimiento automático no funciona.
La ventaja decisiva frente a la herramienta Clonar estática: trabajas en paralelo con máscaras de rotoscopia. Esto significa que tu retoque permanece limpio y no se extiende a áreas donde no debería. Especialmente al eliminar objetos (un actor en el fondo, un dron, un micrófono) o al corregir saltos de continuidad —rasguños en el escaneo de la película, motas de polvo que se vuelven visibles en escaneos 4K— el software de pintura marca la diferencia entre un resultado profesional y uno visible.
Consejo práctico: trabaja siempre con varios fotogramas de origen. Un único punto de clonación puede generar patrones repetitivos; los espectadores verán que has "mentido". Con el software de pintura, empujas el fotograma de origen según sea necesario; algunas herramientas te permiten mezclar varias fuentes en paralelo. También es importante: trabaja en alta resolución y con un nivel de zoom bajo para ver cómo se ve tu retoque en la salida final. Los artefactos subpíxel son traicioneros.