Objetos que el actor sostiene en cámara: vaso, cigarrillo, arma, libro. El maestro de props los controla. Diferente de la decoración de set.
El actor coge un vaso de agua, se enciende un cigarrillo, pone un libro sobre la mesa... estas minúscutas acciones cotidianas solo funcionan si los atrezo de mano son los adecuados. No son decoración, sino herramientas funcionales de la narrativa. Un vaso debe sentirse bien en la mano para que la actriz parezca natural. Un arma debe tener el peso que lleva el personaje. Un teléfono móvil, ya sea antiguo o nuevo, debe encajar en la época y respaldar la credibilidad visual.
En el set, la responsabilidad operativa recae en el decorador de set y su equipo de atrezo. Ellos se aseguran de que cada atrezo de mano esté disponible antes de que comience el rodaje, funcione y esté al alcance. Suena banal, pero es crucial: si el actor debe coger una taza y esta no está exactamente donde la cámara esperaría, la escena pierde inmediatez. El jefe de atrezo coordina entre la dirección, la actuación y la decoración del set, un papel subestimado. En producciones más grandes, existe un coordinador de atrezo separado, responsable exclusivamente de los atrezos de mano.
La dificultad práctica: los atrezos de mano deben estar disponibles en varias unidades. Para repeticiones, para diferentes tomas, por seguridad. Un vaso de whisky puede necesitar ser rellenado de 8 a 10 veces. Un cigarrillo debe ser fumado siempre hasta la misma longitud, de lo contrario, la continuidad no se mantiene. Esto se llama Continuity Matching; de lo contrario, el montaje se convierte en una tortura. El asistente de cámara documenta cada toma en Polaroid o en notas digitales: qué lleno estaba el vaso, qué largo el cigarrillo, en qué mano estaba el atrezo.
También relevante para la cámara: un atrezo de mano puede dirigir el foco con un movimiento o posición apenas perceptible. Un objeto brillante atrae la mirada, pero también puede reflejar y crear efectos de luz molestos. Se habla de antemano con el director de fotografía si las superficies reflectantes pueden ser problemáticas. A veces, las superficies deben ser mateadas o reemplazadas.
Las mayores trampas surgen de la falta de planificación. Si un atrezo de mano solo se cuestiona el día del rodaje, ya es demasiado tarde. Por lo tanto: crear la lista de atrezo con precisión, con mucha antelación. Consultar con el director. Simular el escenario. Las cosas que nadie espera son las más caras: conseguir objetos temporalmente incorrectos cuesta tiempo y dinero, interrumpir el rodaje cuesta ambas cosas varias veces.