Longitud total del material grabado o editado—medida en metros o minutos. En TV: el coste por minuto es muy diferente al del cine de ficción.
El metraje determina, al final del rodaje, cuánto material llevas al montaje. En largometrajes, se calcula generosamente: si ruedas tres días para una escena, rápidamente se acumula diez veces la duración del corte final. Para una producción de 90 minutos, hablamos de 15-20 kilómetros de material en bruto; algunos directores de fotografía hablan de una relación de 12:1 a 20:1, dependiendo del género y el estilo de dirección.
En trabajos documentales o series de bajo presupuesto, la situación es más sombría. Aquí, el metraje se convierte en una trampa de costes. Filmas menos, montas más ajustado. Una serie de televisión de 45 minutos de duración puede salir con 60-80 kilómetros de material; esto es escaso, pero también requiere disciplina en el set. La situación se vuelve aún más precaria en magazines de noticias o cobertura de eventos en directo: el metraje a menudo cae por debajo de 3:1, porque el tiempo de emisión es limitado y el presupuesto es ajustado. Esto convierte el montaje en un acto de equilibrismo.
En la práctica, el metraje es una medida de control para varias cosas a la vez. Primero: almacenamiento. Quien tenga 25 kilómetros de material DCP o 4K RAW necesita una capacidad de disco duro y estrategias de copia de seguridad adecuadas, lo que repercute en el presupuesto. Segundo: tiempo de montaje. Un montador que transforma 18 kilómetros de material en cuatro semanas en un corte final de 90 minutos trabaja de forma diferente a uno con solo seis kilómetros. El primero tiene más opciones, el segundo debe poder justificar cada corte. Tercero: seguros y derechos de uso. Si las localizaciones o los extras aparecen en más material del que muestras al final, necesitas más autorizaciones.
El metraje también dice algo sobre el estilo de dirección. Un perfeccionista con formación clásica a menudo rueda de forma económica: tres o cuatro tomas por plano, y listo. Un director experimental deja la cámara rodando, prueba cosas, varía. La relación entre el material bruto y el corte final revela cuán precisa fue la preproducción. ¿El storyboard era detallado? ¿La escenografía estaba clara? ¿O se improvisó mucho? El metraje es la respuesta silenciosa a estas preguntas.