Índice de Reproducción del Color: evalúa la precisión cromática de una fuente de luz mediante 8 muestras de referencia. Paneles LED con CRI >95 son aptos para cine; HMI alcanza 90–95; tungsten casi 100.
Detalles Técnicos
El valor CRI se calcula a partir de la desviación promedio de ocho colores pastel definidos (R1-R8). Los valores de prueba adicionales incluyen colores saturados (R9-R12) y tonos de piel (R13-R15). Los paneles LED con un CRI >95 se consideran aptos para cine, mientras que la iluminación estándar a menudo solo alcanza un CRI de 80-85. Los focos HMI suelen lograr valores CRI de 90-95, y las lámparas de tungsteno alcanzan casi 100. El estándar ampliado TLCI (Television Lighting Consistency Index) utiliza 24 colores de prueba y se considera una medida más precisa para producciones de video.
Historia y Desarrollo
La Comisión Internacional de Iluminación (CIE) desarrolló el estándar CRI en 1965 para la evaluación de la iluminación interior. Con la llegada de la tecnología LED en la década de 2000, el estándar original resultó insuficiente, ya que los LED tienen propiedades espectrales diferentes. En 2012, la Unión Europea de Radiodifusión introdujo el TLCI, que está específicamente adaptado a los sensores de las cámaras. Desde 2020, también se está estableciendo el estándar TM-30 con 99 colores de prueba para mediciones aún más precisas.
Uso Práctico en Cine
En "Mad Max: Fury Road" (2015), el director de fotografía John Seale utilizó exclusivamente luces HMI con un CRI >92 para obtener tonos de piel consistentes en las escenas del desierto. Los paneles LED con un CRI bajo (<80) distorsionan especialmente los tonos rojos y de piel, lo que requiere complejas correcciones de color en postproducción. Para documentales, los valores CRI altos son esenciales, ya que las correcciones posteriores pueden disparar el presupuesto. Las configuraciones de iluminación mixta requieren fuentes de luz con CRI ajustado para evitar dominantes de color entre diferentes tipos de lámparas.
Comparación y Alternativas
El TLCI es más adecuado para cámaras digitales que el CRI clásico, ya que tiene en cuenta la sensibilidad espectral de los sensores modernos. El valor R9 (rojo saturado) es a menudo más revelador que el CRI general, ya que muchos LED flaquean en este aspecto. El SSI (Spectral Similarity Index) evalúa la distribución espectral completa en lugar de colores de prueba individuales. Para producciones HDR, se utilizan cada vez más LEDs de espectro completo con un CRI >98, aunque son 3-5 veces más caros que los LEDs estándar con un CRI de 85.