Director del departamento de trajes.
La supervisión de vestuario se sitúa entre el diseñador de vestuario y el set, y no es un lugar cómodo. Mientras el diseñador de vestuario realiza los bocetos y monta la sastrería, el supervisor de vestuario está en el set luchando contra la realidad: sudor, movimiento, mala iluminación en la primera toma que hace que la tela se vea diferente. La tarea no es creativa, sino práctica y al minuto. Se trata de continuidad a lo largo de horas o días: cada botón, cada pliegue debe estar exactamente igual entre tomas, de lo contrario, se notará el corte.
En el set, sucede así: la primera toma está lista, el director quiere un nuevo plano. Inmediatamente, el supervisor de vestuario está allí: mide si el chaleco sigue puesto igual, limpia el sudor, alisa la tela, ajusta el cuello. Los actores se sientan y se paran de manera diferente en distintas posiciones de cámara, y el vestuario debe verse idéntico de todos modos. Esto requiere memoria fotográfica y fotos de continuidad fotográfica; algunos supervisores toman Polaroids o instantáneas digitales después de cada toma para registrar la posición exacta de cada elemento. En pausas de rodaje largas, se toman notas: botón abierto o cerrado, corbata tres centímetros más arriba, manga izquierda remangada.
Las reparaciones también forman parte de ello. Un desgarro en el vestuario durante una escena emotiva: el supervisor de vestuario lleva un kit de costura y puede hacer una puntada rápida en cinco minutos. Manchas del lugar de rodaje, costuras rotas, botones perdidos: todo se soluciona de inmediato. En caso de estrés extremo —acción, escenas de lluvia, caídas— el supervisor de vestuario tiene duplicados listos para poder cambiarlos rápidamente.
La comunicación con el montaje está subestimada. El supervisor de vestuario documenta para los editores: ¿En qué plano el actor llevaba la chaqueta abierta, en cuál cerrada? ¿Sobre qué hombro colgaba el cinturón? Estos detalles deciden si los cortes funcionan sin problemas o si de repente aparecen agujeros de continuidad en la película final. El intercambio con cámara y dirección es constante, no solo por cambios, sino también por preguntas como: ¿Se ve el bolsillo del pecho en esta perspectiva de cámara? O: La camisa brilla demasiado, ¿podemos tratarla con spray mate?
Sin supervisión de vestuario, se producen errores de continuidad que ya no se pueden arreglar en el montaje. Por eso, el trabajo es una de las pólizas de seguro más importantes de cualquier producción.