Montaje tosco sin control de timecode preciso — juntar material rápidamente para ver el resultado antes del corte final. Bases amplias, edición ágil.
Te encuentras después del rodaje frente a cientos de horas de material bruto y necesitas tener una idea rápida de lo que tienes, sin caer en la trampa del perfeccionismo del timecode. Aquí es donde entra el bourrage. No se trata simplemente de un montaje descuidado, sino de una unión deliberadamente tosca y rápida de material para una primera visualización. Trabajas con handles generosos, ignoras los puntos de corte exactos y haces cortes donde aproximadamente funcionan; el objetivo es contar la historia y sentir los ritmos, no trabajar con píxeles perfectos.
La aplicación clásica: el montador revisa las tomas, marca groseramente qué tomas son útiles y las monta de forma coherente sin stutter-frames ni cálculos precisos de L-cut. Es decir, haces un primer assembly, crudo, sucio, pero funcional. Algunos cortes pueden estar 6 frames tarde, un "música in, música out" no está ajustado a nivel de sample. No importa. El bourrage te permite ver la estructura emocional antes de perderte en los detalles técnicos. Especialmente valioso en tomas largas o proyectos documentales, donde necesitas hacer visibles horas de material sin que cada corte esté digitalmente cuadriculado.
La práctica difiere significativamente del rough cut (donde ya integras color y sonido) y del fine cut (donde la precisión es clave). El material de bourrage a menudo sigue "unlocked", es decir, los espacios de transición entre clips se dejan deliberadamente amplios para que el editor pueda reorganizarlo de forma flexible más tarde. Trabajas, por así decirlo, con una red abierta: los errores son errores, pero no una tragedia, porque de todos modos volverás a ellos. Algunas salas de montaje utilizan el bourrage como fase de prueba antes de la costosa sesión de online propiamente dicha. Ves más rápido si una escena funciona en absoluto, si la música encaja, si el pacing es correcto, sin malgastar recursos.
Importante: el bourrage es metódico, no caótico. Aún así, documentas qué tomas has elegido, pero de forma general. El borde del corte está establecido, solo no ajustado. Muchos montadores jóvenes confunden esto con una mera experimentación, lo que lleva al caos. El bourrage tiene un plan, solo que no está elaborado hasta el último decimal.