Copia no autorizada o grabación ilícita — copias pirateadas o material robado del set. Los productores lo persiguen con rigor.
Las grabaciones no autorizadas (bootlegs) son la pesadilla de todo jefe de producción y equipo legal. Cuando trabajamos en el set, debemos asumir que alguien está filmando, ya sea con un smartphone, escondido detrás de una bolsa o desde el balcón de un edificio vecino. Una grabación incontrolada del material en proceso termina en sitios de torrents en cuestión de horas o se difunde como "footage filtrado" en las redes sociales. Eso es un bootleg.
Hay dos variantes que debemos distinguir. La primera: copias piratas de películas terminadas —DVDs, archivos digitales o grabaciones de streaming que se distribuyen sin licencia. Este es el negocio clásico de la piratería cinematográfica. La segunda, y mucho más grave de perseguir, son los bootlegs del set — grabaciones no autorizadas durante la producción. Una escena filmada en secreto o una foto del rodaje que se publica antes del estreno en cines puede causar un daño considerable: los spoilers llegan al público, se frustra la estrategia de marketing y la audiencia ve efectos visuales inacabados o imágenes sin corrección de color.
En la práctica, los estudios invierten enormes recursos para evitar y perseguir los bootlegs. Los exploradores de locaciones revisan todas las ventanas y accesos adicionales. Cerramos al público, confiscamos teléfonos a los extras o los prohibimos en ciertos días de rodaje. Después de cada gran película de acción o proyecto de Marvel, seguro que aparece algún fragmento del montaje preliminar en el mundo — esto está calculado, pero se persigue legalmente. Los estudios demandan a los sitios de torrents, a los subidores y a los distribuidores. Las penas son draconianas porque las consecuencias financieras son considerables.
Por otro lado, los fans y coleccionistas tienen una relación compleja con los bootlegs. Cortes raros, versiones de festival o material que nunca tuvo distribución oficial se conservan y transmiten a través de canales de bootlegs. Esto no cambia el hecho de que cada bootleg representa una infracción de la propiedad intelectual, y que en el set debemos hacer todo lo posible para prevenirlo. Porque las grabaciones incontroladas no muestran lo que la película pretende ser, sino solo lo que aún no es.