Temperatura de color de 3200 K generada por filamento de tungsteno calentado en lámparas incandescentes. Estándar cinematográfico para luz artificial cálida con IRC 95–100.
Detalles Técnicos
Las lámparas de tungsteno alcanzan los 3200K mediante el calentamiento de un filamento de wolframio a aproximadamente 2800-3000°C, logrando la cifra exacta de Kelvin mediante filtros de color o construcciones especiales de filamento. Las potencias típicas varían de 150W (baby spots) a 20kW (Brutes), con un espectro continuo sin picos de color. El Índice de Reproducción Cromática (CRI) de las lámparas de tungsteno de alta calidad se sitúa entre 95-100. Las variantes LED modernas emulan los 3200K mediante mezcla RGB o LEDs azules recubiertos de fósforo, pero a menudo solo alcanzan valores CRI de 85-95.
Historia y Desarrollo
Thomas Edison desarrolló la primera bombilla incandescente práctica en 1879, pero no fue hasta la década de 1920 que los 3200K se establecieron como estándar cinematográfico gracias a las emulsiones de película Kodak, optimizadas para este espectro. En 1932, ARRI introdujo los primeros focos profesionales de tungsteno. El hito decisivo fue la introducción en 1965 de las lámparas halógenas de tungsteno, que ofrecían una temperatura de color más constante y una mayor vida útil. Desde 2010, los paneles LED con emulación de 3200K están desplazando cada vez más a las luminarias clásicas de tungsteno.
Uso Práctico en Cine
La película "Barry Lyndon" de Kubrick (1975) utilizó exclusivamente luz de velas y lámparas de tungsteno para una atmósfera de época auténtica. El director de fotografía Roger Deakins mezcla deliberadamente focos de 3200K con fuentes de luz más frías en "Blade Runner 2049" para crear contraste. Flujo de trabajo estándar: cámara con balance de blancos para tungsteno (3200K), la luz diurna se convierte a 3200K con filtros CTB (Color Temperature Blue). Ventaja: Tonos de piel naturales, atmósfera cálida. Desventaja: Alto consumo de energía, generación de calor, corta vida útil de la lámpara con sobreexposición.
Comparación y Alternativas
En comparación con la luz diurna (5600K), los 3200K resultan notablemente más cálidos y acogedores. Las lámparas HMI (5600K) requieren filtros CTO (Color Temperature Orange) para la conversión a 3200K con una pérdida de luz de 1,3 diafragmas. Los paneles LED ofrecen ajuste continuo de la temperatura de color de 2700K a 6500K sin filtros. Las producciones modernas utilizan LEDs bicolores para ajustes rápidos entre tungsteno y luz diurna. Las pantallas de plasma y los monitores OLED como fuente de luz también proporcionan un espectro de 3200K con un menor consumo de energía.