Colocar voile frente a fuentes de luz — suaviza sin perder potencia. Jerga francesa: "voiler le ciel" o "voiler la fenêtre".
Voiler es una de esas palabras francesas de set que se ha arraigado tenazmente en la jerga cinematográfica internacional, y con muy buenas razones. Describe la práctica de tensar materiales de difusión transparentes o semitransparentes delante de una fuente de luz o de un área para refractar, dispersar o suavizar la luz incidente. El término proviene directamente de la palabra francesa voile (velo), y eso es exactamente lo que hace el material: se posa sobre la luz como un fino velo, transformando sus características.
En el set, esto funciona de la siguiente manera: se tensa "voile" —normalmente un tejido de seda artificial o un material de difusión especializado como Silk o Light Silk— en un marco o directamente delante de un HMI, un Dedolight o incluso delante de las ventanas de tu set. Esto transforma la luz dura y direccional en una luz suave y difusa. Voiler le ciel significa específicamente matizar el cielo, por ejemplo, cubriendo grandes áreas superiores con voile para difundir la luz solar directa. Voiler la fenêtre funciona de manera similar: se coloca voile en las ventanas del set para controlar y suavizar la luz natural antes de que llegue al interior. Este es trabajo para el primer asistente de cámara y el equipo de grips; cuesta tiempo, pero te ahorra enormemente en la iluminación interior posterior.
La diferencia práctica con otros métodos de difusión radica en el control y el matiz. Mientras que un gran panel reflector refleja la luz, el voile la absorbe y la dispersa en todas direcciones —más suave, más difusa, menos contraste. Un cielo "voileado" crea una iluminación uniforme, indirecta y direccional, sin que el cielo se vuelva completamente gris y plano. La luz aún conserva una dirección, pero sin sombras marcadas. Importante: la densidad del material determina el efecto. Una seda ligera te cuesta aproximadamente un diafragma, un material más denso, dos o tres. Debes tener esto en cuenta al usar el fotómetro.
Los profesionales tienen voile de diferentes densidades en el camión, desde material transparente hasta opaco. En sets más pequeños, donde necesitas ahorrar presupuesto y mano de obra, puedes improvisar con algodón blanco barato o muselina. Esto también funciona, pero cuesta más luz y es menos elegante. El truco francés: no colocar el voile directamente en la fuente, sino a medio metro o un metro delante de ella; esto crea una fuente de luz más grande y suave y un mejor control de los puntos calientes (hotspots).