Teleobjetivo soviético 300mm f/4,5 (1958–1992) con diafragma de 15 láminas para bokeh suave. 1,8 kg, enfoque mínimo 6m, rendimiento caracterísitco para looks vintage.
Detalles Técnicos
El Tair-3 pesa 1,8 kg con una longitud de 265 mm y un diámetro de filtro de 95 mm. El límite de enfoque cercano es de 6 metros, el rango de apertura va de f/4,5 a f/22 en pasos de medio punto. El objetivo cuenta con 15 láminas de diafragma para una apertura casi circular. Se produjeron diferentes monturas: M42, M39 y especialmente para cámaras Pentacon Six. La construcción óptica consta de cuatro elementos, siendo las dos lentes traseras un doblete cementado. El revestimiento fue inicialmente simple, más tarde multicapa.
Historia y Desarrollo
El desarrollo comenzó en 1954 basándose en documentos incautados de Zeiss en Jena. La producción en serie se inició en 1958 y continuó hasta 1992, con un estimado de 50.000 unidades producidas. En 1963, el objetivo recibió un revestimiento multicapa mejorado, reconocible por su característica reflexión rojo-violeta. En la década de 1970, se lanzó una versión revisada con mecánica mejorada y una fabricación más precisa. El Tair-3 fue el primer objetivo soviético de 300 mm para cámaras de formato pequeño y estableció las teleobjetivos soviéticas a nivel internacional.
Uso Práctico en Cine
Sergei Eisenstein utilizó un Tair-3 para tomas exteriores en su película inacabada "Iván el Terrible Parte III" (1958). El objetivo era especialmente adecuado para documentales debido a su construcción compacta y precio asequible. El diafragma de 15 láminas produce un bokeh suave, ideal para retratos con poca profundidad de campo. A máxima apertura, el objetivo muestra aberraciones cromáticas características en bordes de alto contraste, lo que se utiliza artísticamente para looks vintage. El rendimiento de nitidez alcanza su máximo a f/8.
Comparación y Alternativas
En comparación con objetivos occidentales contemporáneos de 300 mm como el Zeiss Sonnar 300 mm f/4, el Tair-3 ofrecía un rendimiento óptico similar a un precio considerablemente menor. Las alternativas modernas incluyen teleobjetivos con autofoco de Canon, Nikon o Sony, que sin embargo no reproducen la renderización característica del objetivo soviético. El Tair-11A (135 mm f/2,8) de la misma serie ofrece una distancia focal más corta con una filosofía óptica similar. Para un look analógico en producciones digitales, el Tair-3 sigue siendo relevante con adaptadores en cámaras modernas.