Cámara réflex con espejo intercambiable y visor óptico — estándar de fotografía, no típica en cine. DSLR es su variante digital.
La cámara réflex —la herramienta de trabajo de la fotografía de prensa y de estudio del siglo XX— funciona mediante un espejo que dirige la luz del objetivo al visor óptico. Por lo tanto, miras a través del objetivo real, no a través de una ventana de visor separada como en las cámaras telemétricas. El espejo se levanta al disparar, la luz incide en la película o el sensor. Los objetivos intercambiables son estándar, una característica crucial que distingue a las réflex de las cámaras de focal fija.
Hoy en día, las cámaras réflex prácticamente no tienen cabida en la producción cinematográfica. Las clásicas réflex de 35 mm como la Pentax K1000 o la Canon AE-1 nunca se diseñaron para la cinematografía: el mecanismo del espejo genera vibraciones y las velocidades de fotogramas están diseñadas para tomas individuales. Cuando las DSLR (cámaras réflex digitales) se equiparon con funciones de vídeo a partir de mediados de la década de 2000 —Canon EOS 5D Mark II, más tarde Nikon D800—, el panorama cambió radicalmente. De repente, los cineastas independientes pudieron utilizar sensores de fotograma completo y ópticas de alta calidad sin invertir cientos de miles en una cámara de cine digital. Esto dio lugar a toda una era de documentales y largometrajes de bajo presupuesto rodados con DSLR que podían competir ópticamente a la par con cámaras caras.
Hoy en día, solemos referirnos a las DSLR por separado: la réflex clásica es históricamente relevante, pero no para el trabajo cinematográfico actual. Las cámaras híbridas que utilizamos hoy en día son más bien sin espejo o cámaras de cine especializadas. El visor óptico de la era réflex tenía una ventaja: una previsualización real y precisa en tiempo real sin latencia electrónica. En cambio, los visores electrónicos (EVF) muestran la señal con un retraso mínimo pero perceptible, una diferencia sutil que los cinematógrafos de la vieja escuela aún prefieren.
Para tu comprensión de la evolución de las cámaras, la réflex es el punto de transición entre lo analógico-óptico y lo digital-electrónico. Marca el momento en que la fotografía —y más tarde el cine— pasó de ser un mero oficio a una plataforma tecnológica. La estética de objetivos intercambiables de la réflex perdura hoy en las cámaras sin espejo, que han hecho obsoleto el visor óptico.