Un personaje solo en el encuadre, sin otros actores visibles — típicamente primerísimo plano. Enfatiza reacción y estado emocional.
El plano único (Single Shot) muestra a una persona sola en el encuadre, sin interlocutores visibles ni figuras secundarias que distraigan. En el set, a menudo lo llamamos "primer plano solitario" porque hace precisamente eso: enfocar la atención en una persona, aislar su reacción. Esto no es solo un encuadre, es una decisión de dirección que establece el foco emocional.
Prácticamente funciona así: filmas a los actores por separado, mientras el otro habla en el set, o más tarde en el montaje. El plano único documenta la respuesta silenciosa, el conflicto interno, el momento antes de que alguien pueda responder. Esto lo convierte en el arma más importante contra la actuación superficial. Un actor sabe que la cámara SOLO lo ve a él, no puede holgazanear. Cada microexpresión en su rostro se vuelve visible. En el sistema de planos alternos (alternating coverage), necesitas al menos dos planos únicos para construir un diálogo. Uno muestra al que habla, el otro al que escucha.
En el montaje, los planos únicos suelen durar entre 2 y 8 segundos, lo suficiente para que el espectador lea la reacción interna. Demasiado corto y parecerá apresurado; demasiado largo y resultará incómodo. La iluminación debe ser la adecuada: si el interlocutor está fuera de campo, colocas una luz principal sobre la persona que habla para que tu plano único muestre a alguien que realmente está hablando con alguien. De lo contrario, parecerá un monólogo. Con menos rostros en el encuadre, también puedes trabajar con primeros planos más cerrados; el fondo pierde importancia, la falta de nitidez (ver también: profundidad de campo) es tu aliada.
Los planos únicos también son económicamente viables. Necesitas menos extras, menos complejidad de set. Por eso, las películas independientes los utilizan intensivamente. Al mismo tiempo, el plano único exige mejor material, mejores actores, porque nada distrae de la interpretación. En dramas psicológicos o entrevistas, los planos únicos funcionan casi como un estilo documental: pura observación. Algunos directores (Bresson, Haneke) construyen escenas enteras solo con planos únicos, lo que genera una energía extraña e introvertida.