Filtro óptico con cristales dicroicos que reduce la luz reflejada 1,3–1,4 diafragmas y elimina reflejos de superficie.
Detalles Técnicos
Los filtros polarizadores utilizan cristales dicroicos o láminas de alcohol polivinílico estirado que pueden alinearse en un ángulo de 90° entre sí. Los diámetros estándar varían de 52 mm a 112 mm para objetivos de cámara. La transmisión en filtros CPL optimizados se sitúa entre el 38-42%, lo que corresponde a una pérdida de luz de 1,3-1,4 diafragmas. Los filtros de polarización lineal (Linear Polarizer) pueden interferir con los sistemas de autoenfoque, por lo que en la cinematografía digital solo se utilizan variantes circulares. El anillo del filtro está montado giratorio y permite un ajuste continuo de la dirección de polarización.
Historia y Desarrollo
El primer filtro polarizador fue desarrollado en 1928 por Edwin Land y patentado en 1938 bajo el nombre "Polaroid". Kodak introdujo los primeros filtros polarizadores cinematográficos para cámaras de 35 mm en 1947. En la década de 1960, los filtros CPL se consolidaron con la proliferación de las cámaras réflex de objetivo único. Con la digitalización a partir de la década de 1990, fabricantes como B+W, Hoya y Tiffen desarrollaron filtros con recubrimiento multicapa y una eficiencia de polarización del 99,9%.
Uso Práctico en Cine
Terrence Malick utilizó extensivamente filtros CPL en "Días de cielo" (1978) para las tomas de los campos de trigo dorados, con el fin de eliminar reflejos y aumentar la saturación del color. En las tomas de agua, el filtro reduce los reflejos de la superficie y hace visibles los detalles submarinos, una técnica utilizada en "La vida de Pi" (2012) para las secuencias oceánicas. Las secuencias automovilísticas se benefician de la reducción de los reflejos del parabrisas, como en las escenas de conducción de "Baby Driver" (2017). El filtro realza los contrastes del cielo sin desplazamiento de color, lo cual es crucial en rodajes con luz disponible.
Comparación y Alternativas
Los filtros polarizadores se diferencian de los filtros ND por su efecto selectivo sobre la luz: reducen solo la luz reflejada, no la exposición total. Los filtros UV ofrecen mejora de contraste, pero no reducción de reflejos. La postproducción digital moderna puede aumentar los contrastes, pero solo elimina los reflejos físicos de forma laboriosa. Los filtros de degradado de densidad neutra abordan las diferencias de exposición, mientras que los filtros polarizadores se ocupan de los reflejos superficiales. Los filtros ND variables utilizan dos capas de polarización opuestas, pero generan artefactos de polarización cruzada en ajustes extremos. Las matte boxes con soportes para filtros permiten la combinación de filtros polarizadores y otros sin viñeteado.