Carcasa hermética para película virgen en cámara — mecanismo de rebobinado sin filtración de luz. Las boîtes de 35mm contienen 200m, 400m o 1000m según tipo.
El cajetín —o en inglés magazine— es el casete hermético a la luz donde puedes almacenar y transportar el material de película virgen en la cámara. Montas la película virgen, cierras el cajetín y puedes rodar sin temor a la entrada de luz. Esa era y es la única forma de manipular profesionalmente película de 35mm o 16mm sin arruinar cada toma.
En las cámaras de 35mm se suelen utilizar tres formatos en el set: el de 200 pies (aprox. 5 minutos de material), el de 400 pies (aprox. 11 minutos) y el de 1000 pies, que te da casi 11 minutos en dimensiones más compactas. Cuál elijas depende del día de rodaje: ¿tomas largas sin cortes requieren el de 400 o 1000 pies? ¿Secuencias de montaje rápidas o rodajes tipo guerrilla con cambios frecuentes? Entonces el de 200 pies es tu amigo, porque es más ligero y manejable. El de 1000 pies es más voluminoso, pero te ahorra tiempos de cambio.
En la práctica funciona así: el 1er asistente retira el cajetín de la cámara, saca la cola de la película, almacena todo en oscuridad en una bolsa negra (Black-Bag) o una caja de cambio (Changing-Box). Luego va al laboratorio —o en flujos de trabajo modernos directamente al carrito del DIT con escáner. El momento crítico es siempre el cambio de cajetín en el set. Aquí es donde ocurren la mayoría de los errores: manejo incorrecto, apertura demasiado rápida, entrada de luz en el rollo ya expuesto. Por eso el 1er asistente trabaja con guantes, comprueba dos veces los cierres y tiene a mano una carpa de cambio (Changing-Tent) o bolsa negra preparada.
El cajetín en sí lleva marcas para el número de rollo, el tipo de película (p. ej., "Kodak Vision3 250D") y el día de rodaje. Esto es esencial para la logística del laboratorio y para tu montador, que más tarde tendrá que rastrear cada fotograma. En las cámaras digitales, el cajetín hace tiempo que es obsoleto —las tarjetas de memoria o los módulos SSD han asumido esta función—, pero en 35mm sigue siendo la interfaz indispensable entre la cámara y el laboratorio de cine. Si no conoces los procedimientos o trabajas con celuloide por primera vez, pídele al 1er AC una sesión de prueba: dos minutos de rutina te ahorrarán un plano arruinado.