Industria fílmica de Kolkata—uno de los centros cinematográficos más antiguos de India. Produjo a Satyajit Ray, paralelo al cine hindi.
Calcuta fue durante mucho tiempo el centro del cine indio, antes de que Bombay tomara el control. La producción cinematográfica en esta ciudad se desarrolló en paralelo al cine hindi, pero siguió su propia estética y lógica narrativa. Mientras Bollywood apostaba por el espectáculo y un amplio atractivo comercial, en Calcuta surgieron obras artísticamente ambiciosas que abordaban temas sociales y psicológicos con mayor seriedad. El cine bengalí —así se denomina más precisamente la cultura cinematográfica de esta región— tenía su propia infraestructura industrial, sus propias estrellas y un público que valoraba la sofisticación literaria.
Satyajit Ray encarna esta diferencia de la manera más clara. Su Pather Panchali (1955) revolucionó el cine indio no a través de escenas de baile o violencia melodramática, sino mediante la observación poética de la vida cotidiana, escenarios naturales y una cámara capaz de observar en lugar de escenificar. Este enfoque —minimalista, psicológicamente preciso, visualmente matizado— se convirtió en la característica del enfoque Kollywood. Otros directores como Mrinal Sen o Ashani Sanyal siguieron este camino: cortes lentos, planos largos, interés en las relaciones humanas en lugar del espectáculo argumental.
Para un director de fotografía, la estética Kollywood significaba algo concreto: trabajar con luz natural, equipamiento mínimo, localizaciones reales. No se encuadra para la decoración, sino para la profundidad psicológica. La iluminación sugiere el estado de ánimo a través de la sutileza, no de contrastes dramáticos. Mientras las producciones de Bollywood trabajaban en los estudios de su época con iluminación de alta gama y decorados modulares, el cine bengalí desarrolló un lenguaje de cámara para el realismo, que irónicamente estaba igualmente construido, pero parecía más auténtico.
El poder industrial de Calcuta se debilitó a partir de la década de 1970. La era de los multicines y la dominación económica de Bombay relegaron la producción bengalí a un segundo plano. Sin embargo, Kollywood sigue siendo un sistema de referencia histórico-artístico, no solo para el cine indio, sino para la cuestión de cómo una cultura cinematográfica regional puede desafiar a una industria nacional sin sacrificar su integridad artística. El término se utiliza principalmente en contextos académicos o históricos.