Adaptador anamórfico ISCO Optic de los años 60 con compresión horizontal de 1,33x, que produce formato 2.39:1 y efectos bokeh ovalados característicos.
Detalles Técnicos
El Iscorama 42 funciona con un sistema de doble prisma y cuenta con enfoque integrado con un rango cercano de 2 metros hasta el infinito. La óptica comprime la imagen horizontalmente por un factor de 1,33, lo que, tras la descompresión en postproducción, da como resultado una relación de aspecto de 2,39:1. El objetivo tiene un recubrimiento multicapa y funciona de manera óptima con objetivos base de entre 50 mm y 85 mm de distancia focal. El diámetro de la rosca frontal es de 58 mm, y la escala de diafragma del objetivo base utilizado permanece totalmente funcional.
Historia y Desarrollo
ISCO Optic desarrolló el Iscorama 42 en la década de 1960, inicialmente para producciones y proyectores de cine de 16 mm. La producción continuó hasta principios de la década de 1980, creándose diversas versiones, incluido el raro Iscorama 54 con una rosca frontal más grande. Tras el cese de la producción, el Iscorama 42 se convirtió en un objeto de culto entre los cineastas, especialmente después de 2008, cuando la videografía DSLR se popularizó. Los ejemplares actuales alcanzan precios de entre 3.000 y 8.000 euros en el mercado de segunda mano.
Uso Práctico en Cine
El Iscorama 42 produce los característicos destellos horizontales (lens flares) y el bokeh ovalado de las ópticas anamórficas. Directores independientes como Shane Carruth lo utilizaron para producciones de bajo presupuesto con el fin de lograr el aspecto Cinemascope. El flujo de trabajo requiere una descompresión horizontal del 133% en postproducción. Las ventajas incluyen su diseño compacto y la posibilidad de utilizar objetivos fotográficos estándar. Las desventajas se manifiestan en la limitada apertura de luz, ya que el objetivo frontal resta aproximadamente un diafragma de luz, y en el laborioso enfoque a través de dos anillos separados.
Comparación y Alternativas
A diferencia de los objetivos anamórficos modernos como los Cooke Anamorphic/i o Zeiss CZ.2, el Iscorama 42 funciona como un adaptador delante de un objetivo base esférico. Las alternativas más económicas son el Rectilux CoreDNA (1.200 euros) o el SLR Magic Anamorphot (800 euros), que, sin embargo, ofrecen menor calidad óptica. Alternativas profesionales como Hawk V-Lite o Atlas Orion cuestan entre 10 y 20 veces más, pero ofrecen valores de diafragma constantes y un mejor rendimiento de nitidez. El Iscorama 42 sigue siendo la primera opción para los cineastas que desean conseguir un auténtico look anamórfico vintage con un presupuesto limitado.