Hard Matte: máscara de borde afilado en cámara o post, recorta áreas precisamente—para formateo widescreen. Soft Matte: borde suave, menos agresivo, preserva fluidez natural.
Estás en el set y te das cuenta rápidamente: no todos los sensores te proporcionan el formato de imagen que necesita la historia. Aquí es donde entran en juego el Hard Matte y el Soft Matte, dos estrategias para enmascarar áreas de la imagen y controlar la relación de aspecto. Ambas técnicas recortan información de la imagen, pero la forma en que lo hacen cambia fundamentalmente el impacto visual.
El Hard Matte funciona con bordes nítidos. Colocas una máscara física delante de la lente —metal, plástico, cartón— o la aplicas más tarde en el DI sobre el sensor digital. El resultado es geométricamente preciso: arriba y abajo (o a los lados) se crea una línea negra definida y crujiente. El formato es absoluto, no negociable. Clásicamente, utilizas el Hard Matte cuando necesitas rodar en Cinemascope 2,39:1, pero tu cámara ofrece nativamente 16:9. La máscara se ajusta perfectamente, el borde de transición es un borde —sin desenfoque, sin degradado de color. Ventaja: Máximo control, aspecto limpio, se ve deliberado. Desventaja: Las barras negras pueden resultar opresivas, especialmente en escenas emocionalmente frágiles, y tu director de fotografía ve exactamente en el monitor qué se está cortando al encuadrar —sin flexibilidad posterior.
El Soft Matte funciona con transiciones suaves. En lugar de un borde nítido, se crea una transición gradual de la imagen al negro —un degradado de 10, 20, a veces 50 píxeles. Esto crea menos ruptura visual, la mirada se desliza más suavemente hacia la zona negra. Utilizas el Soft Matte cuando quieres manejar el formato de forma más sutil, o cuando necesitas margen de maniobra en la edición —el DI puede ajustar la suavidad más tarde. Desventaja: Dependiendo de la resolución y la corrección de color, el borde suave puede parecer artificial, y en pantallas más pequeñas (streaming) el efecto se pierde de todos modos.
Mezcla práctica: En un set moderno, a menudo combinas ambos. Filmas con monitorización de Hard Matte (bordes nítidos en el EVF) para que el AC sepa dónde está realmente el borde —sin sorpresas. En el DI, el colorista podría aplicar un Soft Matte para que el aspecto sea menos frío, o mantener el Hard Matte porque la historia (ciencia ficción, thriller, drama formal) requiere la precisión. Ten en cuenta también: el Hard Matte reduce la resolución real del sensor, el Soft Matte es un truco óptico y no cuesta píxeles reales.